LLa escalada de violencia que vive el país obedece a la capacidad de fuego de las organizaciones criminales, del armamento sofisticado y de alto poder con el que hoy cuentan, y que sale sin control de las armerías de Estados Unidos, afirma Patricio Patiño Arias, subsecretario de Estrategia e Inteligencia Policial de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal.Por ello, enfatiza, es necesaria una mayor colaboración de las autoridades de ese país para frenar el tráfico de armas en México, pues reconoce que ese es uno de los factores que inciden en el escenario de violencia que protagonizan los cárteles de la droga mexicanos, donde tres de los siete que operan en el país, el de Sinaloa (del Milenio), del Golfo y Tijuana, mantienen la hegemonía.
En entrevista con EL UNIVERSAL, el funcionario federal acepta que hay armas que son difíciles de adquirir en México, pero que están ingresando al país por la frontera norte, a pesar de las labores de inteligencia que se han traducido en decomisos, como el de febrero pasado en Tamaulipas, donde además de 35 rifles de asalto se aseguraron proyectiles que penetran blindajes, conocidos como "matapolicías", con visión nocturna y hasta expansivos, con mayor poder destructivo.
Aunque un informe del Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia (Cenapi), que dio a conocer este diario, revela que en el periodo 1995-2006, de las más de 90 mil armas decomisadas, sólo 20% pertenecían al crimen organizado.
Sin embargo, Patiño Arias asegura que "con el reporte que tenemos en esta administración, la capacidad de fuego de estas organizaciones ha sido vulnerada en un porcentaje importante; estoy hablando de que todo lo que se ha decomisado ha sido mayor y cualitativamente mejor, en cuanto al calibre y tipo de armas".
Armas y violencia
En su diagnóstico sobre la capacidad ofensiva del crimen organizado, el subsecretario señala que "el aspecto es que este armamento está generando sin lugar a dudas una expresión de mayor violencia, porque es de más alto poder y sofisticado".
-¿Esto incide en la ola de violencia que se vive en el país?
-Ese es el motivo, ese es el aspecto que está impulsando esta escalada de violencia, toda la capacidad de fuego que está saliendo sin control de las armerías que están en la frontera norte, y que están teniendo un efecto en los grupos organizados del crimen.
-¿Se sienten por ello con el poder de enfrentar a la autoridad, incluso dentro de un hospital, como ocurrió el miércoles pasado en Tijuana?
-Todos lo vieron, no podemos ser omisos con eso. Lo que hay que hacer aquí es un trabajo preventivo, que desde el origen, desde el lugar donde están saliendo estas armas tengan un control.
Aunque Patiño Arias reconoce que "no estamos teniendo la colaboración deseable para detectar desde la armería que vendió ese armamento al propietario, y en consecuencia el rastro que va dejando esa venta, entonces ha habido más decomisos de armas y son de un más alto poder de fuego".
-¿Es necesario reforzar el trabajo bilateral con Estados Unidos en este tema?
-Estamos en ese punto; fue incisivo en la parte discursiva y propositiva ante la Comisión de Seguridad Pública del Senado, para que se pueda establecer una agenda bilateral sobre ese punto específico; si atacamos el origen creo que podemos limitar los efectos.
Para el subsecretario, además de las labores de inteligencia que se realizan en México para decomisar el armamento, que se trafica en al menos 17 puntos de paso detectados en la frontera norte, "lo que tenemos que hacer es un trabajo bilateral más intenso con el gobierno de Estados Unidos, con las comisiones de Seguridad Pública del Senado estadounidense, con las agencias que en ese país se dedican al control y venta legal de armas, para que nosotros podamos desde el origen, con una actitud proactiva, limitar y detener este tráfico y no como un efecto reactivo de toda una investigación".