El periodismo en México continúa siendo una profesión peligrosa de baja calidad y poco "transparente" en cuanto a sus manejos internos.De acuerdo con una investigación realizada por la Fundación Prensa y Democracia (Prende), tan sólo en el gobierno de Vicente Fox Quesada se incrementaron 60% las agresiones contra periodistas (2000-2005) con respecto al lustro anterior. En total, durante el anterior sexenio fueron asesinados 19 periodistas.
La violencia está ubicada principalmente en 18 entidades. Son catalogadas como "de muy alto riesgo" para el ejercicio periodístico Sonora, Chihuahua, Tamaulipas, Baja California, Sinaloa y Guerrero; de "riesgo", Veracruz, estado de México, Nuevo León, Coahuila, Chiapas, Michoacán y Oaxaca, e "inseguras o difíciles", Distrito Federal, Jalisco, Morelos, Campeche y Yucatán.
Las amenazas contra periodistas están asociadas tanto al crimen organizado -sobre todo narcotráfico y tráfico de personas- como a la corrupción de funcionarios gubernamentales, incluidos policías, señala el estudio realizado por Sara Andoine Mena, Jacinto Rodríguez Murguía y Juan Humberto Vital bajo la coordinación de José Buendía y con el auspicio de la Red Periodismo de Calidad.
Este es tan sólo uno de los factores que han propiciado que la tarea periodística en México sea de baja calidad y llena de "opacidad" en cuanto a su manejo, coincidieron a su vez los periodistas Javier Darío Restrepo, Miguel Ángel Granados Chapa y Guillermo Osorno, durante la presentación de este estudio compendiado en el libro Periodismo de Calidad, Propuesta de Indicadores.
No se conoce cómo funcionan las compañías periodísticas. "Ninguna de ellas cotiza en la bolsa y por tanto no tienen obligaciones legales de transparentar su vida corporativa", admitió el periodista Miguel Ángel Granados Chapa.
Las empresas periodísticas tienen todavía, como remanente del viejo régimen, obligaciones fiscales privilegiadas. En este sentido, Granados Chapa manifestó que la propia Auditoría Superior de la Federación dio a conocer recientemente el dato de una empresa periodística que le debía 2 mil millones de pesos al fisco, que no se cobraron en el 2005 y que ya no se van a cobrar nunca porque la empresa que los debía desapareció, dijo señalando a Excélsior.
"Actualmente, como residuo de la relación especial que han tenido los medios con el gobierno, se les permite no pagar en efectivo las cuotas del IMSS. Las pagan en especie, a través de convenios de intercambio, de publicidad", comentó el periodista.