El teórico de la democracia y premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2005, Giovanni Sartori, propuso encarcelar a algún corrupto en México -sin importar si es de la vida pública- para dar al país un respiro y evitar que ese fenómeno siga frenando al sistema democrático nacional.A decir del filósofo, la fuerte corrupción endémica del sistema mexicano -que viene del pasado-, obstaculiza a la democracia y por eso se tiene que trabajar en ella.
"Si quieres eliminar la corrupción debes detener a alguien y castigarlo con severidad. Esto no la elimina, pero da un respiro. Por lo tanto, me pronunciaría por detener a alguien y ponerlo a él o a ella (porque las mujeres también pueden ser corruptas) en la cárcel", comentó en entrevista el académico italiano.
Docente de Filosofía Moderna, Lógica y Doctrina del Estado, e impulsor de la primera Facultad de Ciencias Políticas en Italia, Sartori participó en la mesa redonda Los retos de la democracia. Un diálogo con Giovanni Sartori, dentro del programa de actividades de siete nuevos doctores Honoris causa que la UNAM galardonará con ese reconocimiento este jueves.
Lleno total
En el auditorio Héctor Fix-Zamudio del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y con lleno total, el hombre nacido en Florencia, Italia, el 13 de mayo de 1924, se refirió también al pasado proceso electoral donde resultó electo el presidente Felipe Calderón.
Explicó que éste es ejemplo de la vulnerabilidad del país y dejó ver su aval al mismo:
"México tiene una larga tradición de vulnerabilidad. En la pasada elección, la gente, especialmente quien perdió, se preguntaba si ésta fue regular, pero es un signo de normalidad en las democracias que, quien pierde por muy poco, siempre dice que ha habido trampa", enfatizó el filósofo.
A decir del fundador de la Revista Italiana de Ciencia Política, desde el año 2000, México vivió una de las transiciones más importantes debido a la democracia y resaltó que este cambio no fue "de un sistema dictatorial, pero sí de uno autoritario".
Sostuvo que el país estaba listo para esa transición pacífica porque tenía partidos satelitales con suficiente espacio para emitir su voz.
Para esta mesa redonda, Sartori fue acompañado por Héctor Fix-Fierro, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas; Jorge Islas, abogado general de la UNAM, y por los investigadores Enrique González Pedrero, Leonardo Curzio, Claudia Leticia Ortega y Pedro Salazar, así como por la comisionada del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública, María Marván, y el politólogo Jesús Silva Herzog Márquez.
Giovanni Sartori narró en este marco, la forma en que -desde los años 60- ve a México en el ámbito político, donde el Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue el actor central.
Explicó que el sistema político que duró 70 años en el poder no era dictatorial porque el jefe del Ejecutivo se retiraba de manera espontánea cada seis años, "no es una dictadura por definición". Los dictadores, recalcó, jamás se retiran, "mueren en su cama dentro del poder y con el poder en la mano".
Añadió que en ese sistema el presidente era intocable en oficina, pero fuera se le podía llamar con frecuencia. Una vez sin el poder, abundó, los protectores eran protegidos.
Sin presidente -sostuvo- el PRI quedó "decapitado" y un mandatario sin PRI también estaba decapitado.
Dijo que cuando fue elegido un presidente que no era del PRI "todo se colapsó, aunque de una forma amable, pues todo el mecanismo estaba basado en una simbiosis, entre un presidente fuerte con un partido igualmente fuerte, en un sistema en el que ambos tomaban decisiones. El cambio fue el final", remató.