El cardenal Norberto Rivera Carrera afirmó ayer que es necesario legislar para que las mujeres tengan acceso a incentivos durante el embarazo, y garantizar así que la maternidad sea motivo de esperanza y gozo, no de preocupación y angustia.
En un mensaje dirigido a los fieles con motivo del Domingo de Pascua, en el que hizo un reconocimiento al papel de las mujeres en las sociedades modernas, el prelado celebró la aprobación en México de una ley que las protege de la violencia, pero dijo que todavía queda mucho por hacer en materia de leyes para la población femenina.
“Falta mucho por legislar en su favor a fin de que tengan un acceso equitativo a la educación, a la cultura, a obtener incentivos económicos y laborales para apoyarlas en su embarazo y maternidad, para que el don de la maternidad no sea motivo de preocupación y de angustia, sino de esperanza y gozo”, sostuvo.
Destacó que, como protagonistas de una cultura que se transforma continuamente, “las mujeres han venido conquistando espacios legítimos que están enriqueciendo a la sociedad”, dijo y enlistó la participación de la mujer en campos como la ciencia, la educación, las artes, la política, el servicio a causas nobles y la ayuda a los necesitados.
El prelado recordó que los primeros testigos de la resurrección fueron las mujeres y elogió su labor en la Iglesia donde, “como las mujeres de antaño en Jerusalén, están tomando el rol más activo y, de hecho, son ellas las que más trabajan en los diversos apostolados laicos”.
Se refirió también a las mujeres que realizan trabajos modestos en la casa, los talleres o el campo, y no reciben una remuneración justa por su trabajo.
“La imagen de las mujeres refleja para nosotros ternura, amor y paz; son un ejemplo de lucha, constancia y persistencia por crear y recrear una sociedad más humana, con valores, íntegra y digna, en la cual la familia y la comunidad tengan la posibilidad de vivir siempre en armonía”, manifestó el obispo.
Objeto de escrutinio
Rogelio Cabrera López, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas dijo que la Iglesia pide que las propuestas para legalizar la eutanasia y el aborto, antes de convertirse en leyes, sean objeto del escrutinio y la voluntad de la sociedad, de los expertos y los científicos, porque se trata de asuntos de carácter moral.
La Iglesia tiene un respeto a cada persona y no condena a nadie por su condición moral, dijo en referencia a la Ley de Sociedades en Convivencia, pero rechaza la institucionalidad de esos preceptos que ya son vigentes en el Distrito Federal, agregó.(Con información de Óscar Gutiérrez, corresponsal)