La Procuraduría General de Justicia del Estado de Veracruz incurrió en incongruencias y omisiones al integrar la averiguación previa sobre la muerte de Ernestina Ascencio, aseguró la segunda visitadora general de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Susana Thalía Pedroza de la Llave.Informó que aunque no se acreditó la supuesta violación sexual que habría sufrido la mujer indígena de 73años, este organismo emitirá una recomendación debido a que se documentaron violaciones a los derechos de legalidad, seguridad jurídica y protección a la salud en contra de la víctima y sus familiares.
En entrevista con este diario, aseguró que en la segunda necropsia -en la que estuvieron presentes peritos de la Secretaría de la Defensa Nacional- no se encontraron lesiones propias de un ataque sexual.
Fernando Cervantes, médico forense de la CNDH, explicó que Ernestina Ascencio fue encontrada, de acuerdo con sus familiares, el 25 de febrero alrededor de las cinco de la tarde. Al verla en mal estado de salud, la trasladaron a un servicio médico de su comunidad, en Tetlatzingo, municipio de Soledad Atzompa.
Como requería servicio especializado, la llevaron a un hospital de tercer nivel en Río Blanco, donde llegó a las ocho de la noche y en el que falleció la madrugada del 26 de febrero.
Señaló que en la primera necropsia, hecha sólo por personal de la Procuraduría del estado, se cometieron varias irregularidades, ya que nunca se realizaron estudios de los órganos más importantes como el corazón, los pulmones y el cráneo, los cuales son indispensables para determinar las causas de la muerte. El argumento de los responsables de ese procedimiento es que no tenían laboratorio, señaló.
Esa fue la razón por la que la CNDH solicitó que se realizara la exhumación y una segunda necropsia, el 9 de marzo pasado, explicó la segunda visitadora general.
En el estudio, con presencia de la Sedena y de la Procuraduría veracruzana, los especialistas de la CNDH constataron que no había lesiones propias de violación sexual o traumatismo craneoencefálico, reiteró.
Con base en sus propios estudios de laboratorio, el organismo nacional pudo determinar que Ernestina Ascencio falleció a causa de una anemia aguda producida por sangrado de tubo digestivo, además de que se detectaron principios de cáncer de hígado y problemas respiratorios.
El médico forense de la CNDH aclaró que la fotografía difundida en algunos medios de comunicación que mostraban el cuerpo de Ernestina con sangre al lado de su cabeza, no son producto de un traumatismo, pues esa imagen fue tomada después de que se le realizó la primera necropsia "y es común que después de un estudio de ese tipo haya un sangrado".
Pedroza de la Llave indicó que en los testimonios de los funcionarios de la Procuraduría de Veracruz hay contradicciones y que no ha llamado a declarar "a personas que dijeron que les constaban los hechos".