Desde el año pasado el Departamento de Justicia de Estados Unidos detectó el envío de remesas de precursores químicos desde países asiáticos a México -particularmente China-, "disfrazadas" de operaciones comerciales legales.El informe sobre la amenaza del narcotráfico y sus tendencias para 2007, elaborado en octubre pasado por el Centro Nacional de Inteligencia de la Droga (NDIC, por sus siglas en inglés), reconoce sin embargo que hay "lagunas" en las labores de inteligencia sobre estas operaciones, por lo que "hay relativamente pocos datos disponibles para medir tal actividad, lo que impide conocer con exactitud la magnitud de la situación".
Aunque el nivel de operaciones quedó en evidencia esta semana, luego de que la Procuraduría General de la República (PGR) aseguró el jueves pasado 205.6 millones de dólares a una red internacional dedicada al contrabando de precursores químicos, y que alistaba una planta industrial en Toluca, estado de México, para procesar tabletas de metanfetaminas, destinadas al mercado de consumo de Estados Unidos.
Las actividades de esta organización criminal asentada en nuestro país confirman el reporte del Departamento de Justicia, ya que sus operaciones de tráfico de químicos para la elaboración de drogas sintéticas iniciaban en Hong Kong y Shangai, China, donde los cargamentos eran enviados a Long Beach, California y tenían como destino final los puertos de Manzanillo, Colima y Lázaro Cárdenas, Michoacán.
De acuerdo con las investigaciones de la PGR, esta red recibía remesas ilegales de seudoefedrina de una empresa "fantasma" en China, y en nuestro país utilizaba como "fachada" a la compañía Unimed Pharm Chemde México S.A de C.V., una empresa legalmente establecida que durante 2004 registró ante las autoridades mexicanas la importación de 32 toneladas de ese precursor.
El informe del INDIC, el principal centro de inteligencia en materia de drogas establecido en 1993 como parte del Departamento de Justicia estadounidense, señala que labores de inteligencia permitieron confirmar "el envío de cantidades al por mayor de efedrina y de seudoefedrina", mediante la utilización de documentación de importación falsa, o disfrazado como transacciones de negocio legítimas, sobre todo desde Hong Kong y el resto de China.
Esta información se complementa con un reporte emitido en 2005 por la agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA), que revela que desde esa fecha se había detectado el tráfico de precursores químicos desde la región de Hong Kong a México, para suministrar a los laboratorios clandestinos de producción de metanfetaminas instalados por los cárteles de la droga mexicanos.
En el documento presentado en esa ocasión por la administradora de la agencia Karen P. Tandy, se advierte que ambos países realizaban esfuerzos para impedir este tráfico, tener un mayor control de las importaciones y exportaciones de precursores químicos y detectar los cargamentos ilegales, pero el contrabando podría darse a través de compañías legítimas asentadas en México.