MÉRIDA, Yuc.- En una intensa jornada de trabajo, los presidentes Felipe Calderón y George W. Bush debatieron sobre los principales temas de la agenda bilateral, y en principio expresaron sus coincidencias en atacar de manera coordinada las finanzas de las organizaciones criminales transnacionales, principalmente las vinculadas con el narcotráfico.
Ambos mandatarios y sus delegaciones establecieron centrar el combate en el blanqueo de recursos que obtiene el crimen organizado de sus actividades ilícitas, para ir debilitando sus estructuras y su operación.
En el primer encuentro en la hacienda Temozón, a unos 55 kilómetros de Mérida, los equipos de trabajo que acompañaron a los presidentes Felipe Calderón y George W. Bush también se refirieron a la importancia de establecer un esquema de "fronteras electrónicamente seguras", con el cual se dote de alta tecnología para detectar amenazas en los dos países.
Las delegaciones evaluaron distintas formas para "identificar y retirar" de la "ecuación" criminal los millonarios recursos que obtienen los poderosos cárteles de la droga que operan en ambos lados de la frontera.
Se asumió el compromiso de cambiar el paradigma de la cooperación bilateral para enfrentar al crimen organizado y pegarle "donde más le duele": en sus finanzas.
Básicamente, confió un funcionario mexicano involucrado en las discusiones, lo que se hizo fue cambiar el nivel "táctico y estratégico" en la lucha contra el narcotráfico.
La idea, agregó, es que las organizaciones criminales no cuenten con los recursos suficientes para corromper o financiar sus actividades ilícitas, entre ellas, la siembra y cosecha de estupefacientes, la compra de armamento o de la materia prima para elaboración de drogas.
Se conoció que prevaleció el tema de la seguridad, e incluso se enfatizó en reforzar los esquemas de cooperación para enfrentar el tráfico de armas y precursores químicos de Estados Unidos hacia México.
Todo esto acompañado con un plan de fronteras electrónicamente seguras, que deseche la construcción de muros, bardas o la participación de elementos de la Guardia Nacional estadounidense.
Sobre este punto, se espera se den los detalles en las conclusiones que ambas delegaciones presentarán en un comunicado conjunto hoy, cuando concluyan los encuentros ya programados entre Calderón y Bush.
Funcionarios consultados explicaron que hoy también se darán a conocer "compromisos y procesos" en distintas áreas de la agenda, incluso respecto a la cooperación para la seguridad de ambas naciones, y migración.
En las discusiones participaron el procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, y los secretarios de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña; Hacienda, Agustín Carstens; Economía, Eduardo Sojo, y de la SRE, Patricia Espinosa.
De Estados Unidos intervinieron la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y el responsable del Departamento de Seguridad Interior, Michael Chertoff. El embajador de México en Washington, Arturo Sarukhán, se sumó activamente a las discusiones bilaterales.
Se comentó que con la reunión del martes se da inicio a un proceso para resolver problemas que por años permanecieron anclados en la relación bilateral, y contar con una visión de futuro, muchos de ellos relacionados con migración, comercio y transporte.
También se debatió sobre la seguridad energética y las formas como ambos países deben enfrentar "posibles irrupciones" en este campo, que pudiesen vulnerar sus mercados de producción y de consumo.
El asunto de las energías alternativas fue revisado por las delegaciones de México y Estados Unidos, pero se hizo énfasis en el desarrollo de tecnologías para la producción de etanol.
En los encuentros, la parte estadounidense aceptó la importancia de aumentar el "capital real" de inversión para la educación y desarrollo en México, como estrategia para detonar el crecimiento económico y elevar el nivel de vida de la población.
En esta área, se estableció relanzar el Banco para el Desarrollo de América del Norte (North American Development Bank, Nadbank), ya que en opinión de ambas delegaciones, se encuentra subutilizado, al no tener el impacto para el que fue creado en el marco del Tratado de Libre Comercio.
Integrantes de la delegación mexicana comentaron que el presidente Bush se mostró "receptivo y atento" a los planteamientos del equipo de Felipe Calderón, incluso en lo relacionado con el de migración, al que se hizo énfasis en la necesidad de respetar los derechos humanos de los connacionales.