MÉRIDA, Yuc.- Los puntos de alto riesgo como gasolinerías, depósitos de gas butano, la zona hotelera y el aeropuerto internacional, fueron doblemente vigilados por los elementos de seguridad de México y Estados Unidos desde la madrugada del lunes, con el propósito de salvaguardar la llegada de los presidentes de ambos países, Felipe Calderón y George W. Bush.A las 4:00 horas comenzaron a colocar vallas metálicas, de más de tres metros de altura, en el perímetro de los hoteles Fiesta Americana y Hyatt, donde fueron instaladas las bases de operaciones de los presidentes de México y EU
Estas vallas son las mismas que fueron utilizadas en 2003 y 2004 en Cancún, Quintana Roo, y en Guadalajara, Jalisco, respectivamente, para contener a los globalifóbicos.
Estos muros también sirvieron para contener las acciones de resistencia de la oposición el 1 de diciembre pasado, cuando rindió protesta constitucional Felipe Calderón Hinojosa como Presidente de México.
Desde las 6:00 horas, los sobrevuelos de los helicópteros estadounidenses Halcones Negros y las aeronaves de la Marina mexicana fueron constantes en esta ciudad.Pero se intensificaron en la noche ante la llegada de los presidentes.
Las medidas de seguridad fueron extremas, sobre todo en la zona del Aeropuerto Internacional Manuel Crescencio Rejón, donde fueron distribuidos más de 3 mil elementos policiacos, tanto del Estado Mayor Presidencial como de las policías Federal Preventiva, estatal y municipal, y del Servicio Secreto de EU.
En esta zona aeroportuaria, los sobrevuelos de helicópteros fueron constantes, sobre todo minutos antes de que aterrizara el avión Air Force One que transportaba al presidente George W. Bush.
En la denominada zona cero, como se calificó a la zona hotelera de cinco estrellas de la ciudad, el muro metálico fue reforzado por la tarde con retenes, ubicados en un perímetro de 600 metros a la redonda.
La valla metálica de más de tres metros de altura fue puesta a prueba en dos ocasiones durante el transcurso del día: la primera cuando el ex vocero de la dirigencia nacional del PRD, Gerardo Fernández Noroña, intentó entregar al personal del presidente George W. Bush, 200 soldaditos de plástico, con el propósito de que "deje de jugar a la guerra y permita la paz en el mundo".
La segunda prueba se registró a las 20:15 horas, cuando 20 estudiantes de la Universidad Autónoma de Oaxaca intentaron derribar el muro.
Anoche, la policía estatal detuvo 4 menores de edad por daños al antiguo consulado de Estados Unidos.