MÉRIDA, Yuc.- Los presidentes de México, Felipe Calderón, y de Estados Unidos, George W. Bush, prácticamente arrancarán de cero y harán una revisión de los principales temas de la agenda bilateral, sin que la migración o la seguridad sean eje de las conversaciones que sostendrán en la entidad, informaron funcionarios de ambos países.Se conoció, incluso, que el propio mandatario estadounidense instruyó a su staff que buscara el "mayor espacio" disponible para abordar de manera personal con su colega mexicano los asuntos que hoy día marcan la relación entre ambos gobiernos.
Funcionarios de la delegación estadounidense comentaron a este diario que lo importante es hacer una revisión de todos los temas, sin ninguna excepción, lo que fue confirmado por integrantes de la comitiva del Presidente mexicano.
Se acordó, confiaron fuentes concordantes, que Calderón y Bush conversen sobre asuntos que atañen a los dos países y que éstos sean discutidos en todos y cada uno de sus encuentros, entre ellos, en su estancia en la Hacienda Temozón, propiedad del empresario mexicano Roberto Hernández; en la visita que harán a la zona arqueológica de Uxmal, y en la cena en la Hacienda Xcanatun, en la capital yucateca.
En principio, ninguno de los temas de la relación bilateral será eje del análisis y la discusión entre los mandatarios, y sí, contrariamente, se hará un repaso de todos los asuntos prioritarios para México y EU.
El tema de la migración, la seguridad, lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, no serán los únicos que tratarán ambos presidentes; también discutirán asuntos de economía, comercio, medio ambiente, educación y desarrollo sustentable.
Se espera que Felipe Calderón y George Bush también aborden temas que tienen que ver con la Alianza para la Prosperidad y Seguridad Fronteriza (ASPAN), otros de carácter regional, no sólo de América del Norte, sino además de la situación política y social que se vive en Latinoamérica, dijeron.
Las fuentes consultadas de ambas delegaciones insistieron que estos encuentros permitirán hacer una "revisión puntual" de los aspectos más relevantes de la agenda bilateral sin privilegiar ninguno de ellos.
Se adelantó que habrá reuniones "uno más tres", es decir, con la participación de los presidentes Calderón y Bush, sus cancilleres -Patricia Espinosa y Condoleezza Rice-, y dos funcionarios más que designarán en su momento los mandatarios.
Posteriormente se tiene programada otro encuentro "uno más ocho", en el cual los presidentes de México y de Estados Unidos estén acompañados de ocho integrantes de cada uno de sus gabinetes.
Se dio a conocer que dependiendo de los funcionarios que intervengan en estos encuentros serán los temas en los que se hará mayor énfasis, pero siempre buscando el equilibrio en el análisis de los asuntos de la agenda binacional.
El presidente George Bush llega hoy a esta capital, como punto final de una gira por América Latina, que incluyó Brasil, Uruguay, Colombia y Guatemala, donde se registraron fuertes protestas callejeras por su presencia en estas naciones.
Un funcionario del gobierno mexicano explicó que un punto de interés para Felipe Calderón es el relacionado con la economía y el comercio, de ahí que en su comitiva se haya incluido a los secretarios de Hacienda, Agustín Carstens, y de Economía Eduardo Sojo Garza-Aldape.
Quien tuvo que cancelar su presencia en Mérida fue Luis Téllez, Secretario de Comunicaciones por un encuentro que sostendrá con legisladores federales en la capital del país.
Con Felipe Calderón llegarán el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña y el procurador general de la República; el jefe de la oficina de la Presidencia Juan Camilo Mouriño y el vocero Maximiliano Cortázar.
Se confirmó que con Bush llegarán Condoleezza Rice y el presidente del Consejo Nacional de Seguridad, Stephen Hadley, así como el jefe de gabinete de la Casa Blanca Joshua Bolten.
En algunos de estos encuentros estarán presentes los embajadores de México en Washington Arturo Sarukhán y el de Estados Unidos, Antonio O. Garza.
Este es la segundo reunión que tendrán Felipe Calderón y George Bush, ya que el mandatario mexicano estuvo en Washington como presidente electo en noviembre pasado.
Hace unos días, el presidente Felipe Calderón aseguró que su gobierno buscará una relación de "respeto recíproco" con Estados Unidos, y "no de subordinación".