Siempre será oportuno plantearle en cualquier momento a los vecinos la necesidad de dar marcha atrás al proyecto de construir el muro y militarizar la frontera, dijo el senador Ricardo García Cervantes, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores América del Norte de la Cámara Alta.En vísperas del encuentro entre los presidentes Felipe Calderón, de México, y George Bush, de Estados Unidos, consideró que ese punto debe de incluirse en la conversación de los dos mandatarios.
Juzgó conveniente insistir en la preocupación de los mexicanos por la aplicación de medidas que contribuirían a tensar la situación en la frontera.
Para el panista García Cervantes, la reunión es oportuna para que lo haga el presidente de México.
En un repaso del estado que guarda la relación entre las dos naciones, el presidente de la citada comisión, consideró que se encuentra en una etapa de "replanteamiento", que demanda atender el problema migratorio desde nuevas perspectivas y tomar en cuenta que hay un congreso norteamericano que ahora tiene como mayoría a la representación del partido demócrata.
No se atreve a tratar de adivinar los motivos que han llevado al presidente de los Estados Unidos a realizar una gira por varios países de América Latina, pero no advierte que haya un real interés por la región.
Además, en el caso de la relación bilateral, México-Estados Unidos, como consecuencia de las acciones fronterizas, tiene la percepción de que se está perdiendo competitividad ante otras regiones del mundo con mayor dinámica comercial.
Lo que le parece marcha por el camino correcto es la decisión de actuar de manera conjunta para enfrentar al crimen organizado, porque por separado, unilateralmente, ningún gobierno tendría éxito.
García Cervantes fue entrevistado a unas horas de la entrevista entre los presidentes Calderón y Bush.
-¿La relación entre México y Estados Unidos se encuentra estable, va a la baja o a la alza?
-Me parece que está en la etapa de replanteamiento, renovación de los métodos y de la propia agenda bilateral. Por las nuevas circunstancias que se encuentran los dos países, y particularmente por las prioridades establecidas por el presidente Calderón, que incluye la guerra frontal contra el crimen organizado. Nuestra relación bilateral se encuentra en un replanteamiento, en donde sigue estando en primerísimo lugar la necesidad de atender el fenómeno migratorio y la agenda fronteriza, desde nuevas perspectivas y con nuevas ópticas.
Una circunstancia distinta en el vecino país es el comportamiento y la actitud de las nuevas mayorías demócratas en ambas cámaras.
-¿Diría que es tardío el interés del gobierno de Bush hacia América Latina?
-No puedo juzgar el interés del presidente Bush porque lo desconozco. No se cuál es su propósito. Lo que creo es que no hay tal interés por América Latina.
-¿El presidente mexicano tendría que pedirle a su homólogo que se dé marcha atrás al proyecto del muro en la frontera norte?
-Siempre en cualquier ocasión será oportuno el reprochar el establecimiento de muros, la militarización de la frontera y los efectos que esto está causando. Empieza a ser inviable la frontera en todos sus aspectos, en lo económico, social, cultural y ecológico. Todo está afectado por una decisión tan absurda como la de poner un muro, militarizar la frontera, que lo único que hacen es elevar la tensión.
Como región se está perdiendo competitividad.