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Consecuencias extra e intrasistemáticas


Jueves 08 de marzo de 2007 GABRIELA RODRÍGUEZ HUERTA | El Universal

"Una parte no podrá invocar las disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de un tratado" (...); esto establece el artículo 27 de la Convención de Viena de 1969 sobre el Derecho de los Tratados. En sus relaciones con los órdenes internos, el derecho internacional no establece una relación jerárquica; no importa dónde se encuentre ubicado un tratado internacional en la cadena normativa de un sistema jurídico nacional, se puede encontrar en el nivel más alto o más bajo de la misma, en caso de conflicto con una norma nacional, los estados partes de un tratado están obligados a aplicar el tratado.

La jerarquía de las normas internacionales dentro del derecho interno es un problema interno y no de derecho internacional; es más, el derecho internacional no puede pronunciarse sobre dicho asunto. Sin embargo, sí existen consecuencias internacionales generadas por las normas de incorporación, interpretación y jerarquía de los tratados en los órdenes internos: la responsabilidad internacional por el incumplimiento de las obligaciones derivadas de los tratados.

La reciente interpretación de la Suprema Corte del artículo 133 constitucional en relación con la jerarquía de los tratados internacionales, no hace al orden nacional más "amigable o acorde" con el derecho internacional; sin embargo, sí presupone del mismo algunas cuestiones que habrá que analizar; aquí sólo me referiré a tres de ellas a manera de ejemplo:

a) "Las normas internacionales de derechos humanos otorgan siempre una mayor protección que las normas internas"; bajo el principio internacional pro homine existe la obligación de aplicar la norma más protectora de la persona humana y esta norma que otorga mayor protección podría ser una norma estatal e inclusive municipal, si se aplica el tratado internacional sobre estas normas y la norma inferior es más protectora se estaría violando este principio internacional;

b) "Las normas de los tratados internacionales no son vagas, heteroaplicativas y en ocasiones con obligaciones con alcances poco claros"; si hablamos de un tratado multilateral negociado entre 104 estados, tendremos más bien normas marco, tan generales cuya prevalencia sobre las demás normas del sistema será difícil establecer; y

c) "Esta apertura hacia el derecho internacional presupone la concordancia de las normas inferiores del ordenamiento interno con las tratados internacionales incorporados al mismo", lo cual no es necesariamente cierto en muchos de los casos.

Esta nueva jerarquía no afecta, en términos generales, la relación del orden jurídico mexicano con el orden internacional; sin embargo, sí crea consecuencias intrasistemáticas importantes; por ejemplo, la relación de este nuevo orden nacional, formado por los tratados y las leyes generales, con los órdenes federal, estatal y municipal. Por otro lado, no resuelve cuestiones como la celebración y aplicación de tratados en materias de competencia estatal y no federal y, por último, presupone inconstitucionales las normas inferiores a los tratados que contradigan una disposición de los mismos.

Las consecuencias no son poca cosa y presuponen un conocimiento por parte de las autoridades y jueces del derecho internacional, los tratados y sus reglas de interpretación que me atrevería a poner en duda. Se ha generado una revolución jerárquica dentro del orden interno, la relación con el derecho internacional ha quedado intacta, los tratados nos obligan igual que antes y seguimos ignorando a la costumbre internacional, al jus cogens, y a la jurisprudencia internacional.

Profesora de tiempo completo del Departamento de Derecho del ITAM

grodri@itam.mx



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