M ario Molina Henríquez, premio Nobel de Química 1995 y asesor de la Presidencia en temas ambientales, pidió al gobierno federal y a los partidos políticos dejar a un lado sus diferencias y trabajar en el problema del cambio climático, porque "el tiempo se agota".El científico responsable del proyecto de limpieza del aire en las megaciudades del país, ganador del Nobel tras haber descubierto las causas que provocan la destrucción de la capa de ozono que nos protege de los rayos ultravioleta del sol, dijo que se deben adoptar en el país medidas urgentes y hasta obligatorias para disminuir el incremento del calor por el uso de combustibles fósiles, pues la sola concientización de la ciudadanía es insuficiente.
Molina dictó una conferencia en la Universidad Iberoamericana; en ese espacio, advirtió que los riesgos de sobrevivencia para la humanidad por la alteración de los patrones climáticos son elevados y citó como ejemplo la muerte de más de 30 mil personas en Europa hace dos años por una onda de calor.
"Si no le paramos, todo esto será mucho peor. Ya nos pasan cosas, pero entre más nos tardemos, mayores desastres económicos y sociales se registrarán", alertó.
En este sentido, el experto retomó parte de los resultados presentados hace dos semanas en Francia, en la reunión de científicos que integran el Pánel Intergubernamental sobre Cambio Climático, y expuso que es necesario invertir 1% de la productividad mundial para atender este flagelo y asumir un pensamiento ético generalizado.
"No podemos dejar a las generaciones venideras un entorno más deteriorado del que ya tenemos, hoy en día tenemos la obligación de actuar", dijo.
En su conferencia "Cambio climático, el reto ambiental del siglo XXI", organizada por el Departamento de Ingeniería y Ciencias Químicas de la UIA, Molina Henríquez agregó: "El costo del cambio climático es de alrededor de 1% del producto interno bruto (PIB) mundial, y si no hacemos nada sería 10, 20, ó 25% de esa productividad global".