D AVOS, Suiza.- México, si bien no es la tierra prometida, sí estoy convencido de que es la tierra del futuro", aseguró el presidente Felipe Calderón Hinojosa al participar en el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) en donde fue recibido por tercera ocasión, aunque esta vez como titular del Ejecutivo.Calderón había participado en la cumbre que reúne a líderes políticos y empresariales de todo el mundo cuando fue presidente del PAN y posteriormente como secretario de Energía. En esa ocasión fue reconocido como uno de los jóvenes líderes mundiales y ayer regresó a asegurar ante la élite política y empresarial, que nuestro país se convertirá en una de las cinco potencias económicas a mediados de siglo.
En un auditorio que no se llenó, Calderón dijo que México se integrará al grupo que conforman las naciones que se desarrollan a mayor velocidad, Brasil, Rusia, India, China, BRIC pero ahora, habrá que agregar una "M", de México, sostuvo.
"Goldnman Sachs -agencia calificadora- estableció que para el año 2040 México será una de las cinco economías más grandes del mundo, junto con las economías del BRIC (...) eso es posible", señaló ante representantes de organizaciones, empresarios y políticos de nivel internacional.
En su segundo día de gira por Europa, Calderón acudió al Foro de Davos donde aseguró que lo más relevante en México, después de un proceso electoral "intenso", es "la estabilidad política (...) si algo ha quedado demostrado es la sólida construcción de instituciones democráticas en nuestro país".
El mandatario mexicano, quien recibió dos intentos tímidos de aplausos durante su exposición, reiteró: "México es la tierra del futuro" y para dar fe de sus intenciones enlistó las ventajas de la economía mexicana, sus relaciones comerciales y presumió las acciones en materia de seguridad, especialmente la deportación de 15 "grandes capos de la droga en México que eran demandados por la justicia americana".
Reiteró que esa lucha costará dinero, tiempo e incluso vidas humanas, pero al final, les aseguró a empresarios y políticos, "la va a librar y al final la vamos a ganar los mexicanos".
En este encuentro, al que acudió acompañado de los secretarios de Economía y Relaciones Exteriores, el Presidente de México les anunció que el futuro se ganará "con decisión y coraje (...) no es la solución enterrar la cabeza en la arena y quejarnos de todo lo que nos pasa a todos los demás".
Al cerrar su participación, concluyó con una advertencia: "México no va a agachar la cabeza, no va a cerrar sus fronteras, va a competir y a ganar".