El ex fiscal general de Colombia, Gustavo de Greiff, opinó que el Ejército Mexicano no debería estar en la primera línea de combate al narcotráfico, ya que el negocio de las drogas es tan grande que la corrupción puede permear a los militares.
"El negocio del narco es tan sucio, y al mismo tiempo tan exitoso, desde el punto de vista económico, que no puede operar bajo un ambiente de prohibición, no puede operar sino mediante la corrupción", dijo De Greiff, entrevistado anoche en el programa Código 2007, una producción de EL UNIVERSAL y Proyecto 40.
Acerca de las extradiciones de capos mexicanos a Estados Unidos, opinó que es posible una reacción de los narcotraficantes, pero puntualizó que este tema ya no atemoriza demasiado a los líderes de la mafia.
"Las extradiciones sirven para castigar a unos, para causar un problema a la organización a la cual pertenecen, pero no disuade. Y no disuade porque el negocio es tan bueno y hay mucha gente involucrada. En Colombia hemos extraditado a más de 400 y el negocio sigue aumentando".
Además, expuso, "en la justicia americana existe ese sistema que me parece monstruoso y repugnante, en el que el detenido puede negociar mediante intercambio de información. Aquí en México están apenas en la primera etapa".
Uno de los hombres clave en el combate de Colombia a las mafias a finales de los 80, quien acorraló y desmanteló al cartel de Medellín, expuso que el problema no se soluciona con una guerra contra los cárteles, sino que es necesario regular la producción y el consumo de drogas, acompañado de campañas contra el consumo y tratamientos para adictos.