Los presidentes de Estados Unidos George W. Bush y de México Felipe Calderón refrendaron ayer su compromiso de colaboración en materia de seguridad y en la lucha conjunta contra el crimen organizado.
De acuerdo con información emitida por la Casa Blanca y por la Presidencia de la República los mandatarios sostuvieron ayer una comunicación telefónica, en la que Bush felicitó a Felipe Calderón por el combate frontal y decidido que ha dado contra el crimen organizado, y en especial por la reciente extradición a Estados Unidos de varios de los más importantes líderes del narcotráfico.
El mandatario estadounidense también externó a Calderón su compromiso con una reforma migratoria integral que incluya un programa de trabajadores temporales.
En un comunicado, la Presidencia de la República informó que en la conversación el presidente Calderón reiteró su determinación de hacer valer el estado de derecho para garantizar la seguridad y la tranquilidad de todos los mexicanos, así como de quienes visitan México.
En la plática que duró aproximadamente 15 minutos, George W. Bush le manifestó la plena disposición de su administración a colaborar conjuntamente en materia de seguridad y combate a la delincuencia.
Calderón refrendó a su homólogo estadounidense la importancia que para México tiene la relación entre ambos países y la voluntad de su gobierno para mantener una estrecha cooperación en los distintos temas de la agenda bilateral.
En la ciudad de México, el embajador de Estados Unidos Antonio O. Garza subrayó este hecho y elogió las acciones del presidente mexicano.
"Desde que tomó su cargo el 1 de diciembre de 2006, el presidente Calderón ha tomado acciones decisivas para combatir el narcotráfico y frenar la violencia en México. La medida más reciente que el gobierno de México tomó el 19 de enero de 2007, consistió en extraditar a 15 acusados, incluyendo a cuatro ´capos´ de la droga, a los Estados Unidos para enfrentar a la justicia", dijo el diplomático.
Unos días después de haber asumido la Presidencia, el mandatario mexicano anunció una lucha frontal contra el crimen organizado e inició operativos de seguridad en diversos estados de la República.
En municipios de los estados de Michoacán, Baja California, Guerrero, Chihuahua, Durango y Sinaloa (conocidos estos tres últimos como ´triángulo dorado´ de la droga) se han aplicado operativos conjuntos contra el crimen organizado, en los que en total se han detenido a 185 personas por el trabajo de más de 20 mil elementos del Ejército y de las corporaciones policiacas federales.