La selección de candidatos, la falta de comunicación de la dirigencia con los gobiernos locales, el crecimiento del partido y una crisis de valores son los orígenes de los conflictos del PAN en Aguascalientes, Guerrero y Yucatán, opinaron dirigentes estatales de distintas zonas del país.Entrevistados por EL UNIVERSAL consideraron que los problemas de su partido no afectarán los resultados de los próximos comicios locales; sin embargo, reconocieron que hay lecciones que aprender: se deben modificar diversos aspectos de la vida interna de Acción Nacional y en particular, los procesos internos de selección de sus candidatos.
Otros consideraron que los problemas que se dieron en las entidades fueron "aislados", y descartaron que exista un cisma en el PAN a nivel nacional, aunque algunos sí consideran que hay crisis de valores e incluso de ideología.
"Esto antes no sucedía"
Francisco Morelos Borja, dirigente de Michoacán, opinó que este tipo de situaciones de confrontación no se veía antes en su partido. A pesar de que sí existe "un costo político", los conflictos internos se pueden conocer ahora porque Acción Nacional se está volviendo un par tido político más "democrático".
Para Nelly Márquez Zapata, dirigente estatal interina de Campeche, los problemas internos se deben a que éste "ha crecido" como instituto político y que no es el mismo partido que se tenía antes del 2000.
Y Eduardo Rosales, líder en Jalisco, aceptó que hay una crisis de valores, "como en cualquier otro partido", pero consideró los problemas recientes como casos aislados.
"El PAN sí necesita un proceso en forma de reflexión y de redimensionamiento del partido, no sólo en su estructura, sino en la recepción y en la elección de nuevos militantes", dijo.
Salvador Morales Riubí, dirigente estatal de Baja California, opinó que es necesario reflexionar sobre la militancia y los procesos electorales dentro del instituto.
Sobre la doctrina
En cuanto a los temas que siempre han caracterizado a Acción Nacional, como su doctrina y sus valores, Márquez Zapata comentó que la doctrina siempre se tiene que actualizar y descartó que exista crisis de valores al interior de su partido.
Luego de la reunión de la semana pasada con la dirigencia nacional, en la que se analizaron los problemas del partido en Aguascalientes (la dirigencia local solicitó la expulsión del gobernador Luis Armando Reynoso), de Guerrero (el asesinato del diputado Jorge Bajos) y de Yucatán (la renuncia de Ana Rosa Payán), la dirigente campechana mencionó que este año será más movido o complicado "tanto o más que el año pasado" por la renovación de municipios, diputaciones locales y gubernaturas.
Y aunque el PAN inició con tres conflictos en el país, la dirigente argumenta que todo se debe a que su partido ha tenido un crecimiento.
De la salida del PAN por parte de Ana Rosa Payán, en Yucatán, puntualizó: "Creo que el PAN es un partido fuerte, con estatutos y reglamentos, y que así como acepta nuevos militantes, la gente que sienta que ya no es lo que necesitaba, que se vaya. Me parece que no debe afectar".
De las 14 elecciones que habrá este año en el país, el PAN tendrá tres participaciones decisivas: buscará ganar las gubernaturas de Yucatán, Baja California y Michoacán.
Para Morelos Borja los conflictos tienen cierta repercusión a nivel nacional, pero afirma que son efectos momentáneos y que todos los partidos tienen esos problemas, pero que en su partido se resuelven de manera diferente a otros, como PRI o PRD.
-¿Hay crisis de valores en el PAN? -se le cuestionó.
-Yo no hablaría de crisis de valores. Los triunfos electorales nos llevan a dinámicas diferentes. Tiene cierto costo, pero a la larga nos fortalece. Hay que dar a los problemas su real dimensión, tratar de ubicarlos en esa magnitud y cuidar las formas dentro del partido para evitar en lo posible estas fallas humanas.
Sin embargo, para Eduardo Rosales, el temporal tiene dos orígenes: debería haber más debates ideológicos y trabajo territorial.
Pero en el caso específico de Yucatán, Aguascalientes y Guerrero, el dirigente los define así: el primero fue una decisión personal de alguien "que ya había intentado contender por la gubernatura". El de Aguascalientes, "problema de comunicación entre gobernador y dirigencia local. Conocemos a los panistas que han estado en un lado y otro de este polémico tema del endeudamiento". Y el de Guerrero, "lamentable, pero habrá que ver qué tan cierto es que se trataba de una disputa interna".
-¿Hay crisis de valores en Acción Nacional?
-Seguramente la hay, como en cualquier institución que se discuten valores, porque siempre hay gente que cree que ciertos valores deben ser más que otros. El PAN necesita un proceso de reflexión no sólo en su estructura, sino de recepción y elección de nuevos militantes, porque el partido cambia. Veo la necesidad no solamente de cambios de mecanismos de selección de candidatos, sino la forma en cómo nos estructuramos; necesitamos más relación directa con los ciudadanos, trabajo territorial, creo que requerimos reforzar y definir algunos debates internos que tiene que ver con lo ideológico".
Salvador Morales Riubí, dirigente del PAN en Baja California, aseguró que contrario a lo que sucedió en Yucatán, en su entidad no habrá fracturas al interior.
"No somos Yucatán. Allí no está en crisis la institución, sino la contienda y las diferencias entre un personaje de la política y otro personaje de la política", concluyó.