MONTERREY, NL.- Representantes de la Iglesia católica y de la Cámara de Comercio rechazaron que se "militarice" al estado. En contraste, líderes de la iniciativa privada, alcaldes y sectores políticos exigen que se realice aquí un operativo similar al de Michoacán y Tijuana para controlar a la delincuencia organizada.
La administración del gobernador José Natividad González Parás ha rechazado reiteradamente que lleguen las fuerzas federales, argumentando que en Nuevo León no están dadas las condiciones.
La negativa del mandatario provocó un debate sobre si ya es hora de que el Ejército y las fuerzas federales ayuden a combatir a una "delincuencia organizada que ha desbordado a las policías locales".
"No nos molestaría ver al Ejército Mexicano en las calles", afirmó recientemente Alberto Fernández Garza, presidente de la Cámara de la Industria de la Trasformación (Caintra).
Incluso, el presidente del Consejo Consultivo Ciudadano de Seguridad (organismo creado por el gobierno), Gilberto Marcos Handal, exigió la llegada de fuerzas federales porque las policías estatales están "infiltradas".
"Bienvenida la militarización. La policía estatal ya no pudieron, están bien infiltrados y esto ya es un desorden", subrayó Marcos Handal.
Dionisio Herrera Duque, alcalde panista del municipio de Santa Catarina, donde recientemente asesinaron a policías, también solicitó la presencia de las fuerzas federales.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Monterrey (Canaco), Jesús Marcos Giacomán, dijo a EL UNIVERSAL que la militarización les haría "perder dinero".
"Muchos no saben lo que es tener un soldado cada dos cuadras", dijo el líder de los comerciantes.
Aseguró que el despliegue en los estados de Michoacán o Guerrero ha sido "muy apantallante pero poco efectivo".
Reconoció que la violencia en Nuevo León se agudizó en los últimos días y llamó a combatirla con inteligencia. "Se debe contar con mejor equipo y armamento, subir el sueldo y capacitar a los policías del estado para que hagan bien su trabajo", concluyó Giacomán.
El arzobispo de Monterrey, monseñor Francisco Robles Ortega, dijo que "no se debe militarizar la ciudad". Exigió que primero se agoten otros recursos para combatir la violencia que azota al estado.
"Creo que lo más importante es que el estado sea el que garantice a la ciudadanía sus garantías y su integridad, es decir su seguridad. Hay que poner al máximo otros recursos. Que no vengan los militares a suplir funciones del estado de Nuevo León", agregó el prelado.
Destacó que la Iglesia católica no está satisfecha con el trabajo actual de las autoridades.