Recién ha concluido su primer mes como jefe de Gobierno y Marcelo Ebrard comienza a moverse con la idea de lograr un proyecto de medios públicos para la capital del país. El objetivo, en palabras del propio político perredista, es tener un espacio de expresión para todas las corrientes de opinión; promover la cultura y la identidad de los habitantes de la ciudad de México, y constituir un foro de discusión de los proyectos de gobierno.
La semana pasada concretó su propuesta ante las autoridades federales para obtener un permiso de frecuencia de televisión, al tiempo que envió una carta al titular del Instituto Mexicano de la Radio (Imer), Héctor Villarreal Ordóñez, para solicitarle que esa dependencia le regrese al gobierno de la ciudad una estación de radio que perteneció hace 24 años al entonces Departamento del Distrito Federal, cuando era una entidad que dependía del gobierno federal.
Esta solicitud al arranque de sus respectivas administraciones, abrió un primer frente de batalla entre Felipe Calderón y Marcelo Ebrard.
Cada una de las partes esgrime razones para apropiarse de la estación XHOF-FM, que transmite en la frecuencia 105.7 en la frecuencia modulada (FM), ahora bajo el nombre de Reactor, cuya programación está dirigida hacia una audiencia de jóvenes.
La lucha por la radiodifusora, que apenas comienza en papel, amenaza con convertirse en una contienda en tribunales, aunque el propio Héctor Villarreal, director general del Imer, sostiene que es "jurídicamente irrefutable" cuestionar que el título de permiso de la radiodifusora está en favor del Instituto.
Descarta que esto sea un motivo de roce político con el Gobierno del Distrito Federal, pero defiende la propiedad y el control de la estación de radio que reclama el gobierno perredista de Marcelo Ebrard.
Recuerda que el 7 de junio de 1983 el entonces Departamento del Distrito Federal (DDF) entregó al Imer -creado por decreto presidencial tres meses antes- las instalaciones, los recursos y la operación de esta frecuencia.
"Con el Gobierno del Distrito Federal no debe haber conflicto, sino buena relación", consideró Villarreal.
La estación 105.7 de FM forma parte de un paquete de 17 radiodifusoras que el Imer tiene en su poder en todo el país, siete de ellas en la ciudad de México.
Hace notar que es la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) y no el Instituto a su cargo el órgano administrativo responsable de la regulación del desarrollo de la radiodifusión en México, de administrar el espectro radioeléctrico y de regular el otorgamiento, modificación o revocación de concesiones y permisos.
-¿Podría ser esto un punto de conflicto con el Gobierno del DF?
-Yo pienso que no debería serlo, por lo menos no por nuestra parte. El uso de las frecuencias y el espectro radioeléctrico es un bien limitado, y el Estado mexicano tiene la obligación de administrar con apego a lo que la ley en la materia establece. Entonces, es muy importante que todos nos atengamos a lo que la ley dice y a lo que la autoridad legalmente facultada resuelva en este tema.
"Aquí, en este caso, no hay polémica, es legalmente irrefutable, la titularidad del permiso corresponde al Imer", dijo Villarreal a Revista del Lunes.
Desequilibrio
Sobre la posibilidad de un sistema de radio y televisión en la ciudad de México, el ex senador panista y especialista en medios electrónicos, Javier Corral, dijo que los ciudadanos del DF tienen derecho a un sistema de comunicación de servicio público, ya que sólo Chihuahua y la ciudad de México carecen de medios de comunicación electrónicos. Para Corral es evidente el desequilibrio en el país entre el modelo comercial frente al modelo de radiodifusión de servicio público.
"Estoy de acuerdo en que una entidad como el DF tenga un medio propio. Pero no lo concebiría como un medio de gobierno, sino como un medio de comunicación ciudadano". En opinión de Corral, para nadie resulta desconocida la gran agenda política, cultural, social, económica que registra la ciudad de México. Se trata de la ciudad con mayor actividad política y cultural en el mundo y necesita una salida, una ventana con la que los propios capitalinos se reencuentren. Hay una cultura que no se ve y entonces es ineficaz e inútil.
Acerca de los desequilibrios en el espectro radioeléctrico, comentó que la ciudad de México es donde una sola empresa comercial concentra cuatro frecuencias en la banda VHF y una en la banda UHF. "No hay otro país en el mundo en el que en su capital una sola empresa de televisión tenga la salida de cuatro redes nacionales, como es el caso de Televisa. La otra empresa, TV Azteca, dos. Es un desequilibrio evidente en el modelo comercial".
-¿El DF debe tener su sistema?
-No se trata de pedir por pedir. Ebrard tiene derecho a pedirlo en nombre de los ciudadanos. Es una necesidad real. No sólo hay que pedirlo, sino decir para qué se quiere. No se ha dicho para qué se quiere. Los procedimientos de solicitud han sido muy desatinados, porque se presentaron a la Segob, cuando debe ser a Comunicaciones y Transportes. Es muy importante decir la oferta programática, a la que con sentido democrático y pluralidad cultural se compromete el DF.
"Lo que no debemos aceptar es que se repitan algunos modelos que se dan en algunas entidades del país donde la tv es absoluta para la imagen del gobernador, un instrumento de propaganda en favor de su partido; son medios de gobierno. Lo que se requiere en la capital es un referente de lo que deben ser los medios públicos, dirigidos, evaluados y sancionados por los ciudadanos, tipo alemán, español, donde existe una capacidad de gestión ciudadana y los medios cumplan con su función de orientación social, cívica y educativa".
-¿Qué amenazas advierte sobre este modelo?
-Un riesgo es que se repita la actitud que tuvo el anterior gobierno en la media hora que le corresponde dentro de "La Hora Nacional": en un instrumento de lucha partidista, más que un modelo equilibrador; un proyecto con una concepción partidista. Sin embargo, el riesgo se elimina si se integra un órgano ciudadano que contribuya a la evaluación de la información y a la vigilancia de los criterios de pluralidad. Ha sido posible convertir al Canal 11 en un canal de servicio público, con calidad. Imer: ejemplo de que sí se puede hacer una radio ciudadana: esperamos que no haya una regresión, de lo que hizo Dolores Béistegui, con una vocación ciudadana y democrática.
-¿Hay viabilidad en la propuesta de Ebrard?
-El tema que ha colocado Ebrard en el centro merece mis respetos: ha colocado veneno puro en la relación entre él y el mundo de la comunicación. El veneno, es decir, hay espectro, es susceptible la explotación de más frecuencias en el DF y vamos a pelear por nuestro derecho y tiene razón. Este es un debate nacional.
"Te confieso algo: le propuse en su momento a Cuauhtémoc Cárdenas y a Rosario Robles este mismo tema, rescatar la estación del Imer, que se convirtiera en un ejemplo de medio público. Pero ninguno aceptó enfrentarse a la televisión. Así que la petición de Marcelo es un tema de hondo calado".
-¿Pero es viable?
-No creo. El órgano regulador está copado por las dos televisoras más importantes del país. No encuentro ningún nivel de osadía en el secretario de Comunicaciones y Transportes para quedar mal con sus antiguos jefes.
-¿Qué evaluación hace sobre los medios públicos en los estados?
-Cada vez más los medios de comunicación públicos cumplen con criterios de pluralidad y diversidad. Sin duda, hay otros modelos dirigidos a la imagen gubernamental. Incluso algunas universidades, no es el caso de la UNAM. El impulso democratizador de los medios públicos se debe sin duda al impulso de tres personajes que no debemos soslayar: Lidia Camacho, Julio di Bella y un liderazgo, Ernesto Velásquez al frente de la Red Nacional. Sí han avanzado, hay una ruta irreversible, su mayor independencia frente al gobierno.
-¿Qué les falta?
-Dotarlos de participación ciudadana, organismos ciudadanos que colaboren en programación, evaluación de un canal. Hay un aspecto que todavía falta: hacer más eficiente la operación de los canales públicos en relación con los privados. Son aparatos burocráticos muy grandes. Se necesita modernización.
-¿Usted cree que se vaya a concretar el proyecto de la ciudad de México?
-No hay impedimento jurídico, técnico o económico para que el DF tenga su canal y recupere la estación de radio del Imer. Lo que no sabemos es si los barones de la televisión dejarán al gobierno expresar su voluntad política.
Todo listo
Virgilio Caballero, responsable de elaborar el proyecto de radio y televisión que estaría auspiciado por el gobierno local, considera que la ganancia de los gobiernos que poseen medios electrónicos es una mayor interacción con sus comunidades, ya que la gente se siente tomada en cuenta. En entrevista, el responsable de operar la creación del Canal del Congreso y los sistemas de televisión en Quintana Roo, Oaxaca y Sonora comentó que en esas entidades la gente conoce la existencia, costumbres y tradiciones de todas sus etnias y con ello logran identidad. "Entonces, más que el gobierno, quien gana con los medios públicos es la sociedad".
Durante los últimos 20 años, se crearon 26 medios estatales de comunicación, ya fuera de radio o de televisión, lo que se convierte en el movimiento cultural más importante de los últimos años, a decir de Virgilio Caballero.
Otra vertiente de los medios es el educativo y ahí el proyecto del gobierno de la ciudad tiene un propósito claro: la educación a distancia.
"Tenemos un modelo de escuela en casa que consiste en que la persona estudie una hora diaria en su casa y los sábados acudan con un asesor a revisar el avance de sus conocimientos para que en nueve meses concluya sus estudios de secundaria".
Este sistema está planeado para incorporarse a la programación del canal del gobierno y con ello contribuir a la educación de quienes han dejado las aulas. De acuerdo con cifras oficiales, el rezago educativo en el DF es de 3.5 millones de personas.
Mientras el gobierno de la ciudad avanza en la conformación del proyecto, en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) se promueve una iniciativa de ley para crear el Instituto de Radio y Televisión de la ciudad. La propuesta cuenta con el respaldo de los partidos Alternativa, PT, Convergencia y PRD.
Tres son los objetivos de ese organismo: controlar los contenidos que emitan los eventuales canales públicos de radio y televisión que pueda tener la ciudad, evitar el uso electoral o político de esos espacios, y difundir primordialmente temas de educación, cultura y ciencia.
Ese instituto gozaría de total autonomía frente al gobierno de la ciudad, de acuerdo con lo planteado por el asambleísta de Alternativa, Jorge Carlos Díaz Cuervo, impulsor de la propuesta.
Explicó que las decisiones al frente del organismo se tomarían en una junta de gobierno integrada por seis académicos, seis diputados de todos los partidos y seis representantes del gobierno de la ciudad.
Más aún, dijo que la creación del instituto no estaría supeditada a que se le entreguen a la ciudad los permisos para operar una estación de radio y un canal de televisión.
La intención, dijo, es que ese organismo genere productos audiovisuales que bien podrían transmitirse por TV UNAM, el Instituto Mexicano de la Radio o el Canal 22, previo acuerdo con esas instituciones.
De acuerdo con la propuesta, en cada delegación existiría una representación de ese nuevo instituto, denominada Unidad de Radio y Televisión, que se enfocaría a rescatar historias y sucesos de cada demarcación para convertirlos en material audiovisual.
Díaz Cuervo dijo que organizará foros de discusión con especialistas a fin de generar una iniciativa de ley completa, la cual se presentaría ante el pleno de la ALDF para su aprobación en el siguiente periodo ordinario de sesiones que iniciará el 14 de marzo.
(Con información de Alberto Cuenca y José Luis Ruiz)