Margarita Zavala, panista con una destacada trayectoria política, llega como primera dama acotada por el saldo negativo de su antecesora Marta Sahagún, coinciden investigadores y politólogos.Ricardo Raphael, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), dice que el hecho de que la esposa del presidente Felipe Calderón se mantenga con un perfil bajo obedece a que la señora Sahagún hizo de los asuntos privados algo público.
Empero, precisa, "Margarita es una mujer formada en una familia donde se construían opiniones políticas. Yo preferiría saber qué opina, a tenerla escondida, influyendo directamente al Presidente".
El investigador del Colegio de México, Lorenzo Meyer opina que los excesos de la esposa de Vicente Fox hacen inevitable que la cónyuge del mandatario en turno y, de los futuros, tengan como antecedente a Sahagún, que "es una referencia muy negativa".
Señala que el papel de Zavala Gómez del Campo tiene que ser muy distinto: "Que no intente cogobernar. Eso sería el punto único, todo lo demás pertenece al ámbito personal y privado".
El secretario de Vinculación del PAN, Gerardo Priego Tapia, reconoce por su parte que la esposa del ex presidente Vicente Fox es una "mujer polémica, con claros y oscuros" en la percepción de los ciudadanos. "Pero hacia adentro de Los Pinos, ella era la persona que más protegía al presidente", afirma.
Sara Sefchovich, investigadora de la UNAM y autora del libro La suerte de la consorte, asegura que la figura de la primera dama quedó destruida por los excesos de Sahagún en su paso por Los Pinos.
Lo anterior, comenta, representa un grave problema para la esposa del presidente Felipe Calderón, porque ahora existe "un odio a todo lo que tiene que ver con la primera dama".
Sefchovich explica que el problema que enfrenta la política panista lo padeció también Paloma Cordero de De la Madrid, luego del escándalo que hicieron sus antecesoras "las López Portillo (Margarita, hermana del ex presidente José López Portillo y su esposa Carmen Romano); cualquier cosa que hiciera la esposa de De la Madrid estaba perdida".
Sin embargo, explica: Margarita (Zavala) no sabe qué hacer. Es una mujer con una vida política propia, anterior a su matrimonio con Calderón, y ahora está "escondidita" viendo si asoma la cara, si se cambia o no de peinado, si debe participar en la política o no.
El académico del CIDE, Benito Nacif, señala: "Margarita conoce de política, como legisladora ha tenido un buen papel y creo que en la actualidad será muy discreta, pues ella sabe que los excesos de Marta dañaron su carrera".
Varias son las diferencias entre la también ex diputada federal de la 59 Legislatura, que a decir de la periodista Katia D Artigues marcan su trayectoria política.
"Los Calderón-Zavala, antes de que Felipe fuera presidente, era una familia donde los dos trabajaban y los dos participaban en los gastos de la casa. Recuerdo que cuando Calderón renunció a la Secretaría de Energía, Margarita me dijo que si ella tenía que mantener a su marido, lo haría, porque son una pareja".
Además, comenta, Zavala es una mujer muy inteligente y sensata que "políticamente tiene que demostrar que es diferente a Marta Sahagún".
Margarita Zavala es una panista de cepa. Es consejera nacional del PAN, cargo al que en su momento Marta Sahagún también aspiró, pero que no consiguió.
Para el politólogo Ricardo Ra- phael el papel de Margarita Zavala Gómez del Campo está condicionado por los desatinos de Marta Sahagún, aunque considera que es una hipocresía decir que las primeras damas deben de "guardarse, esconderse o señalar que no juegan ningún papel pues siempre ha habido una influencia política en los cónyuges".
Refiere que mientras más se ha modernizado la vida pública con mayor frecuencia esa influencia ha tenido un papel. Como ejemplo, cita que tras la muerte del dictador chileno Augusto Pinochet se conoció que su esposa Lucía Hiriart tenía gran influencia en él.
"Si la esposa del presidente Calderón tienen opiniones políticas lo mejor sería conocerlas públicamente."
Gerardo Priego Tapia, secretario de Vinculación del PAN, señala que Zavala es una mujer muy prudente, que sabe de política y que sabe reconocer su lugar. "Pero no podemos correr riesgos, yo soy de los que cree que esto se debe legislar". Incluso, agrega, es necesario definir si debe llamárseles "primeras damas".
Asegura que el Congreso de la Unión debe entrar en una profunda reflexión sobre el tema, pues es un pendiente del sexenio pasado.
Sara Sefkovich añade que la Cámara de Diputados tiene que legislar para que las "señoras" tengan obligaciones y límites.