TIJUANA, BC.- A pesar de la Operación Tijuana, la delincuencia sigue aquí y amenaza. Desde el jueves por la noche se escuchan, a través de la frecuencia de radio de la Policía Municipal, las advertencias: "Les vamos a cortar la cabeza, put..., ahora que no traen cuete". Las amenazas son lo mismo para los uniformados locales, que llevan cuatro días sin armas, que para los estatales. Nadie, aseguran las voces, se salvará.Las amenazas están grabadas y son constantes. Pero hoy, quizá, los que se dicen más preocupados son los municipales, que el año pasado vieron caer asesinados a 18 de sus compañeros. Las víctimas fueron igual jefes que oficiales. "La verdad, sin armas aumentó nuestro riesgo", afirman policías asignados a la Base 8, donde se encuentra el cuartel general de esa corporación.
Desde el jueves pasado, cuando la Policía Municipal fue desarmada por el Ejército como parte de las acciones de la Operación Tijuana, implantada por el gobierno federal para combatir el crimen organizado y su infiltración en las filas policiales, se acrecentaron las amenazas contra policías.
Capacidad para interferir
Los delincuentes tienen el poder de interferir la frecuencia policial. Como prueba, los policías ofrecen las grabaciones que ellos mismos han hecho de esos mensajes. La primera de éstas es un corrido del grupo Explosión Norteña, grupo musical que tiene gran aceptación entre los seguidores de este tipo de música y que es conocido por sus corridos dedicados al narcotráfico, especialmente para jefes o miembros destacados del cártel de los Arellano Félix.
En este caso es un narcorrido en el que se narra cómo Jorge Briceño, El Cholo, no se detiene ante nada. En medio de gritos, mentadas de madre y amenazas, se escucha la canción que dice "que tiene mucho poder. Es pariente de El Tigrillo. Nadie lo va a detener. Es un hombre decidido. Trae mucha gente a su mando. Todos con erres y chivos".
En la siguiente grabación se escucha la voz rasposa de un hombre que grita "¡Arriba los que estén con la gente, los demás a chin... a su madre!" El término de "la gente", se explica, es usado para designar a quienes trabajan para el cártel de Tijuana, que dirigen los hermanos Arellano Félix desde hace más de 20 años, y que están constituidos como el grupo criminal más poderoso en esta frontera.
La tercera es más directa. Sin cortapisas, un sujeto les advierte a los policías municipales que "les vamos a cortar la cabeza, put..., ahora que no traen cuete". El mensaje hace alusión a lo ocurrido en junio pasado cuando aparecieron, bajo un paso peatonal de la avenida O´Higgins, los cuerpos sin cabeza de tres policías de Rosarito y un civil. Los crímenes también se atribuyen al cártel de Tijuana.
Otro más es el mensaje que una voz, diferente como en cada caso, alude a que ni los policías estatales se escapan de un posible atentado. "Nadie se va a salvar, pend..., ni los estatales".
Esa gente no amenaza en balde, dicen policías. Y recuerdan la muerte ocurrida en septiembre pasado del comandante Arturo Rivas Vaca, a quien se envió una corona de flores tres semanas antes de ser ejecutado.
Si bien, como lo reconocen el secretario de Seguridad Pública municipal, Luis Javier Algorri, y el director de la corporación, Víctor Manuel Zataráin Cedano, este tipo de amenazas no son nuevas para los policías, el que ahora no cuenten con su arma de cargo es una limitante y un riesgo extra.
Por otra parte, se informó que la tarde del domingo fueron detenidas varias personas, entre ellas tres policías, dos municipales y un agente ministerial del estado que vino a esta ciudad a apoyar los patrulllajes. Las autoridades encargadas del operativo dijeron que será hasta este lunes cuando den los informes oficiles sobre estas detenciones.