La organización ambientalista Greenpeace anunció que ha disminuido la presencia de juguetes tóxicos elaborados con policloruro de vinilo (PVC) en centros comerciales de nuestro país, particularmente aquellos destinados a bebés, aunque insistió en su alerta para que en esta temporada los consumidores se abstengan de adquirir ese tipo de productos y de aquellos que requieran de pilas para funcionar.No obstante, sostuvo que la mayor amenaza está en los puestos ambulantes, pues "en el mercado informal es posible encontrar juguetes de PVC, por lo que es necesario leer con cuidado las etiquetas y buscar alternativas, ya que se trata de un tóxico, especialmente si se encuentra en los juguetes para niños de entre cero y tres años. Generalmente los niños de esa edad se llevan los juguetes a la boca, y aquellos que están elaborados con PVC desprenden ftalatos, sustancias consideradas cancerígenas".
Recomendó asimismo que se adquieran preferiblemente juguetes que empleen energía de la red eléctrica, solar, sean de cuerda o incluso manuales, pues las pilas son tóxicas (contienen mercurio, cadmio y plomo, entre otros compuestos), y al final de su vida útil van a parar a la basura doméstica generando contaminación.
La industria química, en cambio, externó su rechazo a las alertas de los ambientalistas en torno del PVC, pues dice que no representa peligro para los consumidores: "Si estos productos implicaran algún riesgo, por mínimo que fuera, las autoridades sanitarias de todo el mundo no permitirían que se empleara en juguetes, la medicina y usos generales".
El PVC es una combinación química de carbono, hidrógeno y cloro. Para elaborarlo se emplean petróleo (43%) y sal común o cloruro de sodio (57%). La refinación del petróleo da lugar a las naftas, de las cuales se produce una sustancia gaseosa denominada etileno. Asimismo, de la sal se obtiene cloro, y la reacción del etileno y cloro da lugar a cloruro de vinilo, que es sometido a condiciones de presión y temperatura específicas para obtener finalmente el policloruro de vinilo.
Por sus características, el PVC es el segundo plástico más utilizado en el mundo, pues a la acción del calor se ablanda; esto le permite un fácil moldeo, por lo que al enfriarse recupera su consistencia inicial y conserva la nueva forma.
De acuerdo con la Asociación Nacional de la Industria Química, tiene la ventaja de ser resistente y gran durabilidad. Es un material muy versátil, y las formulaciones pueden ser ajustadas para dar el comportamiento exacto y reunir los requisitos de calidad para cada tipo de juguete, además de que tiene un bajo costo. De este modo se producen en masa juguetes de buena calidad a un precio razonable, asegura.
Con ese material se producen muñecas, patos de baño, juguetes playeros inflables, piscinas para niños, pelotas, artículos para el cuidado del bebé, tubos, mangueras, muebles, zapatos, suelas para tenis, sandalias, tapicería para muebles, bolsas, maletas, carteras, impermeables, tapiz para muros y recubrimiento para cable eléctrico, entre otros.
Se estima que el consumo anual mundial de PVC es de 25 millones de toneladas y que en los países desarrollados se emplean entre 16 y 20 kilos de ese material por habitante al año.
En su caso, Greenpeace exhortó a la población a cuidar la salud de sus hijos y comprar juguetes "ambiental y socialmente limpios: que no usen pilas, que no contengan PVC y que sean mexicanos, porque la mayoría están fabricados en China, con bajos estándares de calidad y sin controles para evitar la contaminación o el empleo de sustancias tóxicas, acusó.