De las mujeres que viven con su pareja en México, 8% padecen violencia sexual, y aunque la prevalencia es mínima, lo grave es que sólo la mitad de ellas piden ayuda, y una de cada seis cree que, aunque no tenga deseos, su obligación es tener relaciones sexuales con su marido, informó el Instituto Nacional de las Mujeres.El estudio denominado Violencia sexual contra las mujeres en el seno de la pareja señaló que este problema es más común en el medio rural que en el urbano y tiene mayor incidencia en los estados de Hidalgo, Zacatecas, Coahuila, Chihuahua y Michoacán.
El documento -hecho con base en un análisis de los resultados obtenidos en las encuestas nacionales sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, la de Salud, de la Juventud y de Violencia contra las Mujeres- detalló que la violencia sexual la padecen en su mayoría mujeres que tienen entre 35 y 49 años, que son de un estrato socioeconómico bajo, con escasos niveles educativos y que viven con su pareja en unión libre o son casadas sólo por la Iglesia.
Un dato que sorprendió a los analistas es que la violencia sexual tiene mayor prevalencia entre mujeres insertas en el mercado laboral, en comparación de las amas de casa. "Por tanto, no basta con generar ingresos para el hogar, es necesario saber negociar esa posición dentro de la pareja", indicó el estudio.
El Inmujeres consideró que la violencia sexual es "la expresión más extrema de la violencia infligida a la mujer por parte de su pareja", pues la mujer sufre violencia física (como empujones y golpes), emocional y económica.
Indicó que con base en la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, hecha por el Inmujeres y el INEGI, las formas más comunes de violencia sexual ocurren cuando la pareja exige tener relaciones sexuales aunque ellas no quieran, cuando se les obliga a hacer actos sexuales que no les parecen o cuando la pareja usa la fuerza física para tener relaciones sexuales.
"La primera de estas situaciones parece ser la más frecuente, ya que atañe a nueve de cada 10 mujeres que padecen violencia sexual. Las otras dos, todavía más graves, se presentan para casi una de cada tres mujeres que viven violencia sexual", detalló el documento.
Según el análisis del instituto, la violencia sexual es recurrente en parejas que se unieron antes de los 17 años de edad y es menos frecuente cuando la edad en la que comenzaron su relación es mayor a los 25 años.
"La unión tardía puede ser un factor que ayuda a prevenir la violencia, ya que se traduce en mayor tiempo de las mujeres para educarse, insertarse en el mercado de trabajo y experimentar relaciones de noviazgo, todo lo cual les permite allegarse de herramientas útiles para negociar con su pareja y hacer una mejor selección de la misma", estableció el estudio.
Destaca también que la mayor parte de las mujeres agredidas considera que la violencia es culpa de los dos, "lo cual es sumamente grave porque quizá ello refleja su tolerancia hacia la reacción violenta de sus parejas y, por tanto, no les es posible identificar el problema y trabajar para salir de él".