U n informe financiero del impacto al presupuesto y a la economía del estado de Texas reveló que la mano de obra indocumentada, que oscila entre 1.4 y 1.6 millones de personas -principalmente de México-, le generó una ganancia de 18 mil millones de dólares en el año fiscal 2005.
El informe subraya que sin la mano de obra de trabajadores indocumentados en ese tiempo -septiembre de 2004 a octubre de 2005-, se habría generado una pérdida de 17.7 mil millones de dólares en el Producto Interno Bruto (PIB) del estado.
"Los indocumentados generan más impuestos y ganancias de los que el estado gasta en ellos", dice el análisis dado a conocer este mes.
De acuerdo con las estadísticas, las ganancias del gobierno de Texas recolectadas de migrantes es de mil 580 millones de dólares, mientras que el estado gasta 420 millones de dólares menos en servicios para esas comunidades, es decir, mil 160 millones de dólares.
El estudio elaborado por el gobierno de Texas, en la oficina de la contralora Carole Keeton, se señala que contrariamente a la imagen de un impacto negativo sobre la economía y la sociedad por la presencia de migrantes, se llena un vacío significativo en el mercado laboral.
Pese a que se hace énfasis en que el estado de Texas gasta en educación, servicios médicos y en la aplicación de la ley para estas comunidades, se reconoce que el beneficio económico aportado por los migrantes, proveniente principalmente del consumo de bienes y servicios, el pago de impuestos y de los servicios médicos que no cubre el estado, es mayor.
La mayoría de los ilegales se dedican a trabajos poco remunerados que no requieren alto nivel educativo, se indica.