El dirigente nacional del PAN, Manuel Espino Barrientos, aseguró que "a título personalísimo" no está de acuerdo con el impuesto de 5% aprobado en comisiones, en la Cámara de Diputados, para los refrescos y aguas carbonatadas.
"En principio, a título personalísimo quiero decir que ojalá y ese impuesto fuese menor o no hubiese necesidad de establecerlo", afirmó en conferencia de prensa en la sede nacional de su partido.
El sábado, la Comisión de Hacienda, con el voto de los diputados del PAN, aprobó un impuesto de 5% a refrescos aplicable a partir del próximo año, que generará para la Secretaría de Hacienda una captación de 3 mil 973 millones de pesos.
Espino Barrientos dijo que a pesar de que el refresco no es un artículo de primera necesidad, sí lo es de "primer consumo", por lo que un incremento en el precio podría perjudicar a quienes lo consumen.
"Tengo la preocupación de que el precio de los refrescos, que si bien no es un artículo de primera necesidad, sí es un artículo de primer consumo, la gente más pobre consume refrescos, mucha gente incluso lo hace parte de su dieta básica, no sería justo que el impuesto incrementado al refresco pudiera traducirse en un aumento de los precios", dijo.
Refirió que "el impuesto en términos reales va a ser de mucho más para quien compra el refresco en el estanquillo, en el súper, en la calle, y debe revisarse muy bien para que no se corra ese riesgo".
"Si es para bien de la economía nacional y no afecta a la gente más pobre, puede ser conveniente", precisó.
Sin embargo, dijo que si el gravamen no va a afectar a los industriales, sino al que consume el refresco, no sería conveniente, "si beneficia a la industria pero afecta a la gente más pobre no me parece que sea justo".
Espino dijo que en este caso el PAN no ha dado "ninguna línea" porque "no nos corresponde, en todo caso lo que hemos propiciado es que haya un diálogo entre los legisladores y el gobierno federal para que haya una buena coordinación y que los programas que pretende instrumentar el gobierno federal, se vean bien atendidos, pero escuchando también a otros grupos parlamentarios".
Debe hacerse un estudio a fondo que justifique el aumento
En la iniciativa de Ley de Ingresos para 2007, el Ejecutivo federal planteó aplicar un Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a refrescos y bebidas carbonatadas de 5%, lo que le permitiría recaudar recursos por más de 3 mil millones de pesos dada la alta demanda que hay en el país de estos productos.
El dirigente nacional panista dijo que "tiene que hacerse un estudio muy a fondo de cuál es la razón para establecer este impuesto del 5%, si los legisladores encuentran que técnicamente es justificable y que trae un beneficio económico al país, pero no afecta a los sectores más necesitados, bienvenido".
Pero si afecta, habría que bajarlo "o de plano buscar otra medida que no sangre a los consumidores, porque si el impuesto lo fueran a pagar solamente las empresas, yo no tendría ningún inconveniente, pero tengo el temor que se le vaya a repercutir al ciudadano que va y compra un refresco para hacerlo de su dieta básica".
-¿Usted vería con buenos ojos que el Senado revierta el impuesto?
-No se trata de que lo vea o no con buenos ojos. Mi criterio es que el impuesto si es para bien de la economía nacional y no afecta a la gente más pobre, me parece conveniente, pero si el impuesto no va a afectar a los industriales, sino al ciudadano que consume para hacerlo parte de su dieta alimenticia básica, creo que lo prudente sería no aceptar ese impuesto.
Manuel Espino dijo también que a la aprobación por parte del PRD de las primeras iniciativas del paquete económico presentado por el presidente Felipe Calderón, no le dará una lectura política.