Tras un debate de dos horas a puerta cerrada que concluyó en una votación dividida, consejeros electorales de la Comisión del Consejo para la Transparencia del Instituto Federal Electoral ratificaron ayer su negativa a cuatro solicitudes ciudadanas para acceder a las boletas de votación de la elección presidencial del 2 de julio.Con esta decisión, los inconformes contarán con cuatro días, a partir de la notificación oficial, para apelar ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Tres de los cinco consejeros electorales que integran esa Comisión, votaron -en sesión privada- negar el acceso a las boletas.
Éstos justificaron que debía privilegiarse la ley electoral en el sentido de que el voto electoral es secreto, así como las disposiciones legales que determinan la destrucción de la papelería electoral.
Por su parte, los dos consejeros restantes, en tanto, precisaron que debía privilegiarse el criterio de apertura total implícito en la Ley Federal de Acceso a la Información Pública Gubernamental.