OAXACA, Oax.- La marcha de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), con la participación de la dirigencia nacional del PRD, no concitó las multitudes de antaño, pero fue suficiente para lograr un primer acuerdo para el traslado de detenidos que se encuentran en penales fuera del estado.Poco antes del mediodía, mientras la marcha salía del crucero de Vigueras, en la salida de la ciudad, el Gobierno del estado confirmó que revisa los expedientes de los detenidos en un penal de Nayarit, para tramitar su traslado a las cárceles de Oaxaca, a fin de que sus familiares y defensores puedan tener un acceso directo a cada caso.
Mientras tanto, el arzobispado de esta ciudad hizo hoy un llamado al gobierno del estado, a los líderes de la APPO y a los partidos políticos para que resuelvan "lo más pronto posible" el conflicto que prevalece en el estado desde hace seis meses.
Igualmente, advirtió que "la nueva etapa requiere un cambio profundo de actitud en todos los gobernantes y servidores públicos tanto a nivel municipal como estatal, mayor cercanía y atención a las necesidades fundamentales de las comunidades, una lucha frontal contra la corrupción y la impunidad, una voluntad decidida y patente de promover la justicia y el bien común para sacar adelante al estado".
El contingente de varios miles de personas caminó por la carretera 190 que conecta a esta capital con la ciudad de México, pero no vivió los días de gloria, cuando ese mismo camino se veía tapizado de mantas, carteles y banderas en contra del gobernador Ulises Ruiz Ortiz.
La vanguardia de la columna de manifestantes estuvo encabezada por los familiares de los presos políticos y por la senadora Rosario Ibarra de Piedra -símbolo de la lucha por la liberación de los presos políticos en México-, en una jornada sin incidentes ni sobresaltos.
La demanda principal: "Libertad a los presos políticos", y las fotografías de jóvenes que ahora se encuentran recluidos en el penal de Nayarit o en el estado de México, a muchos kilómetros de distancia de esta ciudad, fue la característica de la movilización.
Por la mañana, en breve entrevista con algunos medios locales y nacionales, el gobernador Ulises Ruiz Ortiz confirmó haber enviado un escrito a las secretarías de Gobernación y de Seguridad Pública, para que se proceda al traslado de los presos oaxaqueños que se encuentran en Nayarit.
El mandatario fue abordado en el jardín Conzatti, donde indicó que, a petición de los familiares de los detenidos, solicitó a las autoridades federales que los oaxaqueños sean trasladados a su entidad natal. Hasta el momento son 134 los detenidos que serán transportados a la entidad en esta misma semana, detalló el gobernador.
Todos ellos están relacionados con los hechos violentos ocurridos del pasado 25 de noviembre en esta capital.
Así, conforme avanzaba la marcha de la APPO, el contingente empezó a engrosarse, hasta que se sumaron miles de colonos que apoyan a la APPO. Sobre la carretera grupos de menores de edad levantaban carteles "los niños queremos a la APPO", "unidos venceremos", "fuera Ulises asesino". Ibarra aclaró que su participación fue a título personal, como ciudadana, no como representante del PRD. "Yo soy senadora, pero no soy de ningún partido. Vengo por solidaridad, porque a mi me parece una injusticia terrible la que ha sufrido el pueblo oaxaqueño. Ahí donde hay una injusticia, ahí estaré yo por propia convicción", sentenció.
Leonel Cota Montaño, líder nacional del PRD, aseguró que su partido no ha venido a "montarse" en esta movilización y rechazó que la dirigencia nacional se haya deslindado en varias ocasiones de este movimiento, como aseguraron a EL UNIVERSAL algunos dirigentes de la APPO.
Sin embargo, la participación de la dirigencia nacional de ese partido tuvo una participación discreta, y fue colocada en la parte media del contingente, detrás de los familiares de presos y desaparecidos; de las autoridades indígenas y de los miembros del Consejo Nacional de la APPO.
Cota Montaño advirtió que apoyan al movimiento de la APPO y están en contra de los que lo han traicionado. Sin embargo, durante el trayecto fue notoria la ausencia de los líderes estatales de ese partido, así como de la dirigencia de la Sección 22 del SNTE, que encabeza Enrique Rueda.