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Indígenas relegan nombres originales

Pierden identidad al llamarlos como famosos de la tv: Xóchitl Gálvez
Domingo 10 de diciembre de 2006 Guillermina Guillén | El Universal

En la medida que la modernidad avanza en México sus grupos indígenas tienden a perder lentamente su identidad, en cuanto a nombres propios se refiere, y han cambiado su tradicional Metzillixochitl (Flor lunar/nahúatl) o Norí (Nube/tarahumara) por Jazmin, María Mercedes o Heidi, afirma Xóchitl Gálvez Ruiz, ex titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y autora del libro ¿Y tú, cómo te llamas? Las voces de los pueblos indígenas para nombrar a la gente.

Para Gálvez Ruiz, los medios de comunicación han influido negativamente en las culturas autóctonas mexicanas que, poco a poco, comienzan a adoptar los nombres de personalidades famosas que ven en la televisión, dejando a un lado lo que ha sido su cultura milenaria, por lo que ella y el antropólogo Arnulfo Embriz realizaron una recopilación de casi 700 nombres indígenas para mujeres y varones con su significado y el grupo originario del que provienen.

El objetivo, dijo a EL UNIVERSAL, es que los padres de familia retomen parte de estos simbolismos que identifican a México frente al resto del mundo y, de ser posible, la misma población amplíe el listado que aparece ya en la página de internet de la CDI (www.cdi.gob.mx).

"Ya en las comunidades indígenas hay muchos nombres europeos y gringos que se utilizan para los niños; pero también hay comunidades que siguen empleando los nombres originales, aunque sí hay una influencia -sobre todo de la televisión-, y si la de la telenovela se llama Jazmín, en ese año 20 niñas van a ser Jazmín o se llaman María Mercedes o Heidi. Pero creo que ahorita hay un renacimiento de la cultura indígena y por eso este libro es importante; para que la gente vea que puede poner a sus hijos estos nombres", afirmó.

Mixtzin (Nubecita/náhua); Alaj (Pequeño/quiché); Kuka (Perla/huichol); Yuusavi (Piedra de Lluvia/mixteco); Kabi (Que tiene buena mano para sembrar/maya); Yaxnak (Quiere llover/maya); Yade´e (Señora sagrada/mixteco); Tsushi (Sol/mazateco); Suré (Tiene corazón/tarahumara); Erándeni (Amanecer/purépecha); Tlacaelel (El que levanta el ánimo/nahua); Hatsikan (Estrella de la mañana/cora) y Doni (Flor/otomí), son parte de la nomenclatura indígena nacional.

En ella, los grupos originarios recurren a colores, sentimientos, adjetivos, plantas, animales, cuerpos de agua, fenómenos naturales, cerros, puntos cardinales, cuevas, sitios sagrados, seres mitológicos, constelaciones, el sol, la luna, el rayo, las flores, semillas, ceremonias y rituales, los ciclos de vida y agrícolas, el crecimiento del maíz, ofrendas y hasta gastronomía. Todos ellos son empleados por nuestros 10 millones de compatriotas para nombrarse.

"Creo que esto va a aportar más a la cultura mestiza que a los pueblos indígenas, hay muchos papás que quieren poner nombres originales a sus hijos y no había un libro con estos nombres como tal. Estaba el Calendario Galván, de nombres españoles. Pues éste va a ser el Libro Gálviz porque lo hicieron Gálvez y Embriz (ríe)", afirmó en tono de broma la ya ex responsable de las políticas indígenas del país, misma que dejó este texto a manera de despedida luego de renuncia el miércoles pasado.

Expuso que en la publicación los grupos que más nombres aportan son los mayas, huirrárikas y rarámuris, y los que menos fueron los huaves, kiliwas, kukapás y kumiai que están, precisamente, en el listado de grupos indígenas en peligro de extinción.



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