TEPIC, Nay.— Los hermanos César Augusto y Edgar René Cruz Campos, junto con Reyner Valdez Álvarez, que ingresaron al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 4 de El Rincón, el lunes 27 de noviembre, junto con otras 138 personas procedentes de Oaxaca, fueron los primeros en obtener ayer su libertad.La versión que circuló a temprana hora de ayer, y que no pudo ser con firmada ante la instancia correspon diente por el hermetismo que guarda la dirección del Cefereso, fue confirmada por el gobernador Ney González Sánchez a los diputados locales, Luis Manuel Hernández Escobedo y Arturo Marmolejo Rivera, según informó este último.
Al filo del medio día, decenas de familiares de los detenidos y un contingente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) realizaron una manifestación que culminó en las oficinas de la delegación de la Secretaría de Gobernación en esta capital, donde exigieron la libertad para los detenidos por conflicto en Oaxaca.
En el momento de la manifestación arribó un autobús procedente de Oaxaca, en el cual se trasladaron a esta capital, alrededor de 45 personas, que se identificaron como familiares de los presos.
El dirigente de la CUT y miembro de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos(ANAD), Benjamín Sandoval Cedano, informó que las tres personas que lograron su libertad fueron acusadas de daño por incendio y asociación delictuosa, cometidos en agravio del Tribunal Superior de Justicia, de una sucursal bancaria, de un hotel y una agencia de viajes artesanal indígena, según el expediente 152/06 del Distrito de Tlacolula, Oaxaca.
Carlos Andrés Campos Ortega, miembro de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos, condenó la actitud de las autoridades judiciales del estado de Oaxaca, al imponer fianzas de hasta cuatro millones de pesos para cada uno de los detenidos tras la confrontación con la PFP, no obstante que muchos de ellos son inocentes, de condición humilde e incluso que ni siquiera hablan español y ni saben porqué los detuvieron.
Norma Leyva Benítez, representante de la Asociación Mexicana de Asesores en Derechos Humanos, informó que existe ya una resolución del Juzgado Segundo de Distrito en esta capital, para que varios internos puedan ser visitados por abogados defensores, pero las autoridades del Cefereso hacen caso omiso de ese mandato judicial.
“Tal vez esa negativa para ver a varios presos, que se ha señalado fueron torturados salvajemente, es dar tiempo para que éstos puedan recuperarse y con ello borrar toda evidencia de violencia en su detención”, apuntó Leyva Benítez.