El presidente Felipe Calderón firmó el decreto de austeridad que reduce a 10% su sueldo y el de todos los miembros del gabinete, así como de los funcionarios de nivel de subsecretario, oficial mayor, titular de unidad y equivalentes.La medida, que también comprende reducción en gastos de representación y teléfonos celulares, gasolina, viáticos, pasajes, alimentación y administración, significará un ahorro en el próximo año de 25 mil 500 millones de pesos.
Además, el decreto presidencial incluye medidas para reducir el consumo de gasto corriente, el gasto de agua, electricidad y papel.
Se realizará una evaluación de los bienes muebles e inmuebles, para saber cuáles deben conservarse y cuáles tendrán que enajenarse.
El Presidente, acompañado por gabinete, también anunció que antes del próximo periodo ordinario de sesiones del Congreso de la Unión enviará al Legislativo una iniciativa para regular el sueldo de los servidores públicos de los tres poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y en los tres órdenes de gobierno (federal, estatal y municipal).
Excluye a funcionarios de áreas más vinculadas con la seguridad
Mientras tanto, ha dispuesto este decreto de austeridad del que quedarán excluidas “las áreas más directamente vinculadas a preservar la seguridad pública de los ciudadanos y la procuración de justicia”.
Con la reducción de 10%, el Presidente de la República tendrá un sueldo neto de 150 mil 530 pesos. Su antecesor tenía un ingreso mensual de 167 mil 255 pesos.
Un secretario ganará cada mes 148 mil 657 pesos; un subsecretario, 141 mil 271 pesos; un oficial mayor, 140 mil 595 pesos y un jefe de unidad, 127 mil 872 pesos.
En el salón Adolfo López Mateos de la residencia oficial, en su primer acto dominical, de pie y con los secretarios a sus espaldas, el presidente Felipe Calderón destacó que este ahorro tendrá como destino los programas sociales para combatir la pobreza y ampliar el acceso a los servicios de salud y educación a un mayor número de mexicanos.
Para dar una idea de lo que significa este ahorro de 25 mil 500 millones de pesos en el 2007, precisó que equivaldría al presupuesto total de las secretarías de Gobernación, Relaciones Exteriores, Economía, Trabajo, Reforma Agraria y de la Función Pública.
Serviría para construir 2 mil 500 escuelas preparatorias o para financiar las becas de más de 6 millones de alumnos de primaria, secundaria y bachillerato.
En el marco de la firma del decreto de austeridad, también ofreció que su gobierno rendirá cuentas de cada peso que los ciudadanos aporten a la Federación.
“La austeridad vendrá acompañada de transparencia y rendición de cuentas; habrá total apertura para que la ciudadanía conozca cómo se gasta el dinero público”, afirmó el Presidente.
Para el mandatario Calderón, “transparencia y rendición de cuentas son obligaciones de todo gobierno verdaderamente democrático”.
Instruyó a los secretarios Agustín Carstens, de Hacienda, y Germán Martínez Cázares, de la Función Pública, para que emitan los lineamientos necesarios para la aplicación del decreto.
Dejó en claro, en materia de percepciones, que la medida respetará plenamente los derechos laborales y el sueldo del personal de base y del servicio civil de carrera de la Administración Pública Federal.
Después de que el Presidente firmó el decreto, hicieron lo propio los secretarios miembros del gabinete.