Entre pancartas, aplausos y vivas coreadas por sus vecinos, Felipe Calderón Hinojosa, en compañía de su esposa Margarita Zavala, abandonó ayer a las 9:20 horas su domicilio particular con rumbo al Palacio Legislativo de San Lázaro, donde rindió protesta constitucional como Presidente de la República.Dejaron ese hogar para alojarse ahora en la residencia oficial de Los Pinos.
Una manta gigante que colgaba sobre la entrada principal del fraccionamiento habitacional de la calle Cóndor 231, colonia Las Águilas, al surponiente de la ciudad de México, establecía la fecha en la que debían regresar a ese mismo lugar el presidente Calderón y su familia:
"¡Los esperamos... en el 2012!", se leía en la parte posterior que daba al estacionamiento interno, donde el primero en leer la leyenda sería Felipe Calderón, quien vistió traje negro, camisa blanca y corbata azul.
Su esposa Margarita procuró, para esta ocasión, un traje sastre claro.
En la cara frontal de la manta, se leía desde la calle: "Sr. Presidente. Tus vecinos y amigos estamos contigo. Adelante. ¡Mano firme y pasión por México! Familia Calderón Zavala, los extrañaremos. Tus vecinos".
Durante cuatro minutos Calderón y su esposa saludaron a sus vecinos directos, los que viven en el mismo fraccionamiento. Niños de cuatro, cinco y seis años de edad saludaron a la pareja y les obsequiaron diversos regalos. A su paso, se despidieron de beso en la mejilla a una señora de pelo cano.
Llegaron hasta el portal principal, siempre escoltados por personal del Estado Mayor Presidencial, el cual hizo presencia en las inmediaciones desde las 04:00 a.m. del viernes.
Ya en la banqueta de la calle Cóndor, saludaron a quienes se encontraban detrás de las vallas metálicas en la acera de enfrente, donde los representantes de los medios de comunicación conocieron minutos antes que Calderón Hinojosa se trasladaría por tierra hasta la Cámara de Diputados.
Para ello se dispuso de una camioneta blindada placas 510-ULX, la cual abordó a las 09:26 horas junto con Margarita Zavala y su jefe de la Oficina de la Presidencia, Juan Camilo Mouriño, y Aitza Aguilar, secretaria privada del Presidente de la República.
Alrededor de 50 elementos del Estado Mayor, vestidos de negro y corbata roja, escoltaron a bordo de otras unidades el vehículo presidencial: tomaron la calle Cóndor y dieron vuelta en la avenida Luis Khune, donde el convoy de al menos 10 camionetas se perdió a la vista de los presentes.
Minutos después se informó que habían llegado al Palacio Legislativo de San Lázaro, en el oriente de la ciudad, donde Felipe Calderón empezaría su sexenio.