Con críticas y reconocimientos respecto a la toma de posesión de Felipe Calderón Hinojosa como Presidente de México, legisladores, funcionarios, intelectuales y religiosos señalaron la importancia de privilegiar ante todo los intereses del país.
Mariano Palacios Alcocer, dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), sostuvo que ante los hechos de ayer en el Congreso, es necesario abrir los cauces de la política y el diálogo por el bien de la nación.
No obstante, criticó que "apenas empieza el mandato de Felipe Calderón y nos dio muestra de su tozudez y empecinamiento por hacer las cosas a su modo".
En este marco, el coordinador de los diputados del PRI, Emilio Gamboa Patrón, dijo que su partido fue ofendido por la presencia del ex presidente Vicente Fox y anticipó que vienen días difíciles.
De ahí que la dirigencia priísta fijó su postura al demandar "el inicio inmediato de una nueva convocatoria para construir un renovado, incluyente y amplio pacto nacional que permita a la nación repensar la relación de los poderes, así como revitalizar el diálogo político y el pleno restablecimiento de la gobernabilidad democrática del país".
El líder del PAN, Manuel Espino Barrientos, y el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Zermeño (PAN), coincidieron -en entrevista al llegar al Auditorio Nacional- que la transmisión de poderes en México propició una "afectación a la convivencia política en este país" que es necesario reponer mediante "la construcción de acuerdos que mejor convengan a México de manera civilizada".
El coordinador de los diputados del PAN, Héctor Larios, expuso que "PRI, Nueva Alianza y el Partido Verde cumplieron su obligación con la Constitución, y la horda del PRD merece que pierda el registro, porque no respeta las instituciones".
Ahora, sostuvo, debe prevalecer el cumplimiento de la ley y tener "un México dentro la Constitución".
El secretario de Gobernación, Francisco Ramírez, dijo que la protesta de Calderón es muestra de que "vivimos dentro las instituciones y del marco constitucional".
La secretaria de Educación, Josefina Vázquez Mota, consideró que todo salió bien. La responsable de logística de la ceremonia del 1 de diciembre del equipo de transición, Cecilia Romero, dijo que la toma de protesta de Felipe Calderón Hinojosa es la señal de un mandatario que ha buscado y buscará el diálogo, pero al mismo tiempo que gobernará con "mano firme" haciendo cumplir la ley.
El líder del Partido Verde, Jorge Emilio González, dijo que "es una pena para todos los mexicanos que el Congreso se comporte de esta manera, tenemos que restablecer el diálogo entre todos los partidos, sobre todo entre el PRD y el PAN".
La Conferencia del Episcopado Mexicano exhortó al nuevo gobierno a que hagan a un lado intereses personales y de grupo, y atender asuntos prioritarios como el flagelo de la inseguridad y del crimen organizado.
Señaló la necesidad de que se actúe para brindar una adecuada educación a los niños y jóvenes, así como una vida digna a las personas más vulnerables, al tiempo de combatir la impunidad, el narcotráfico y la corrupción "que tanto han dañado a nuestras instituciones".
José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, dijo que la toma de protesta de Calderón manda un mensaje de fortaleza democrática hacia el exterior, porque en México se respetaron las leyes.
Lázaro Cárdenas, gobernador de Michoacán, señaló que trabajarán con Calderón dentro de la institucionalidad, pero aseguró que respetan las decisiones de Andrés Manuel López Obrador y del Partido de la Revolución Democrática.
Enrique Krauze consideró que ante un México dividido, Calderón debe conservar la serenidad para gobernar, pero una gran responsabilidad de conducir al país corresponde al PRD.