Eduardo Medina Mora reconoce que México vive "una violencia inusitada", que obliga a aplicar una estrategia que no sólo apueste a la captura de los grandes capos de la droga, sino a desmantelar por completo a las estructuras criminales, una tarea que requiere de subsanar deficiencias institucionales y del esfuerzo del Estado mexicano, de las autoridades federales, estatales y municipales, con un solo propósito: "Recuperar la normalidad, que los ciudadanos podamos decir que vivimos en paz, en tranquilidad".Asegura que al ser propuesto ayer por el presidente electo Felipe Calderón para estar al frente de la Procuraduría General de la República (PGR), tiene pleno conocimiento de la situación que deberá enfrentar, "sin ninguna ingenuidad, no será una tarea improvisada, nos sentimos con la capacidad y la experiencia para asumir el reto".
Por ello, en entrevista con EL UNIVERSAL dice estar tranquilo respecto a la decisión que deberá tomar el Senado de la República, del que depende su ratificación en el cargo, aún cuando su trabajo como titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal pueda ser un factor en su contra, pero tajante afirma que cumplió con su función en casos como el del conflicto de Oaxaca, ya que "la policía y la fuerza pública no puede perder la autoridad moral frente a los ciudadanos".
-¿Cuánto afectará la intervención de la PFP en casos como Atenco, Lázaro Cárdenas y Oaxaca, es un tema que podrían capitalizar los legisladores para tratar de impedir que sea procurador?
-Me atengo a lo que el Senado de la República juzgue en términos de nuestra actuación, que ha sido con apego a la ley, bajo la premisa del respeto a las garantías individuales y de los derechos humanos. En Oaxaca, por ejemplo, el orden y la paz pública están restablecidos, el problema no está resuelto, no hay operación policial que resuelva los problemas de orden político que requieren necesariamente pasar por un esfuerzo de diálogo y concertación; pero cuando las demandas ciudadanas se expresan de forma violenta el estado tiene que actuar, no para anular la aspiración, sino para conducirla por la via institucional.
Medina Mora asegura así estar en la mejor disposición de responder las dudas de los senadores, de responder sus preguntas "y que ellos hagan su juicio".
En las oficinas de la SSP federal que ocupó desde septiembre de 2005, y a unas horas de entregarlas a su sucesor, Medina Mora reconoce que en materia de seguridad el país vive una situación "difícil y delicada" sobre todo frente al crimen organizado, además de que existen debilidades institucionales en las instancias encargadas de la impartición y procuración de justicia, desde la prevención del delito hasta la ejecución de sanciones.
Aunque, "esto no quiere decir que tengamos un colapso institucional, quiere decir que tenemos que hacer un esfuerzo para mejorar, para que el Estado mexicano esté en aptitud de dar a los ciudadanos el acceso a la seguridad y justicia de una manera eficaz y oportuna, ese es el desafío".
-¿Qué tanto estas debilidades estructurales han generado esta percepción de que el Estado mexicano ha sido rebasado por la delincuencia, o está al borde de una crisis de seguridad?
-No habrá ningún poder que sea superior al del Estado, no lo hay y no lo habrá, ciertamente vemos una circunstancia de una violencia inusitada en ciertas regiones geográficas del país, que responde a la confrontación entre grupos del crimen organizado.
Sin embargo, "este fenómeno del crimen organizado, requiere de una estrategia integral, corresponsable entre los estados, la federación y los municipios, mejores marcos jurídicos, mayor fortaleza institucional, para no sólo dirigirnos hacia la captura de los grandes jefes de los carteles, porque su aprehensión no resuelve, no afecta necesariamente de una manera estructural a la organización criminal, por eso el enfoque tiene que ser ahora más sofisticado", acepta.
-¿Cómo recibe la PGR?
-No recibo la PGR en cero, ni la recibo en condiciones que le de satisfacción a la ciudadanía. En la PGR hay una enorme riqueza institucional, lo que hace falta en ese sentido es articular, organizarla, eficientarla, desde luego con una selección puntual y adecuada del personal, porque la procuración de justicia y la tarea de seguridad pública solo se puede hacer con hombres limpios.
-La PGR ha sido cuestionada por el cariz político en el manejo de los expedientes, ¿como quitarse por ejemplo el fantasma de la resolución en el caso de Andrés Manuel López Obrador?
-Su servidor no es miembro de ningún partido y por consecuencia no tengo ninguna militancia partidista, apego a ninguna expresión política. Esta es una tarea de estado y por consecuencia no puede, no debe tener color político o bandera partidista, ese es el compromiso que se asume en la conducción de la PGR, vamos a ver aquí siempre conductas concretas, de personas concretas a la luz de la ley, nada más, nada menos, no vamos a tener consideraciones de cualquier otro tipo.