Los diputados panistas que tomaron la tribuna de la Cámara baja el martes pasado, ganaron por centímetro al menos el 80% del espacio de la Mesa Directiva. Para ello engañaron a los legisladores perredistas, a quienes cazaron para que al momento de abandonar una curul o un espacio, éste fuera ganado por un panista que disciplinadamente no se movería sino hasta que otro compañero hiciera el relevo correspondiente.Es decir, “el que se va a La Villa perdió su silla”, relató uno de los diputados del PAN encargados de la estrategia, que, presumió, la cualidad a favor de los panistas “es la disciplina”. Y para ello los blanquiazules acordaron horarios, relevos, apoyos mutuos, irrestrictos, a pesar del cuerpo a cuerpo con el PRD, y con la condición irrenunciable de mantenerse despiertos en las guardias
Cada 30 minutos los diputados del PAN reciben mensajes de texto en sus celulares, para recordarles que deben respetar sus horarios de relevo, con el fin de no desgastar de más a sus compañeros de bancada.
Por ejemplo, un diputado que cumple su turno en la defensa de la tribuna no puede abandonar ni una curul ni su espacio en la alfombra, sin pedirle a alguno de sus compañeros que lo sustituya, en tanto va al sanitario. Fuentes de la fracción confirmaron que la disciplina logró que el PAN recuperara la noche del martes la mayor parte de la tribuna y cercara a los pocos perredistas que se quedaron en medio como Ruth Zavaleta y Layda Sansores.
“Es que nos enseñaron el caminito”, dijo un panista en tono irónico.
Así, los diputados del PAN ejercieron su disciplina y metodología, y fieles a la causa se turnaron para mantenerse despiertos y no abandonar, hasta el viernes próximo, los lugares ganados.
Además, los legisladores panistas no han dejado de lado la estrategia de la fuerza. Colocaron en los accesos laterales a diputados de gran tamaño, como Carlos Reyes y Gustavo Cárdenas, además del pugilista Enrique Barros.
Un relevo de lujo se incorporó apenas ayer a las filas panistas.
“¡Tiempo!”, gritó en la puerta de entrada de los diputados panistas. Caminó todo el pasillo derecho, cruzó la Mesa Directiva y en la barricada de curules que divide a panistas y perredistas se quitó el saco, lo aventó al suelo y gritó: “¡Ahí me la deben eh!”.
Desde la madrugada del martes pasado fue clara la intención del PAN de tejer su estrategia para apoderarse de la tribuna de la Cámara de Diputados en sus dos accesos.
Utilizaron las curules y sillas a la mano. Ayer, más de 45 curules habían sido utilizadas como barricadas al frente y en ambos lados de los accesos que dan a la tribuna.
Los panistas han colocado retenes en ambos lados de los pasillos que dan a ese lugar.
En cada curul, un diputado del PAN resguarda el ascenso.