En la cúspide de la tribuna del Honorable Congreso de la Unión, los diputados afinaron la voz, y cual serenata, entonaron canciones tradicionales mexicanas entrada la madrugada de la primera noche después de la toma de San Lázaro.Hace más de 14 horas que la tribuna está tomada por perredistas y panistas, y ésta asemeja a una montaña conquistada.
Los campamentos se aprecian a uno y otro lado de los caminos que llevan a lo que en otros tiempos fue la “máxima tribuna del país”.
Cobijas, colchonetas, bolsas de dormir, almohadas, frazadas y periódicos, todo es útil para albergar a quienes acampan de noche en San Lázaro.
El Rey , Acá entre nos , Cielo rojo y Un buen perdedor fueron las canciones que arriba en tribuna entonaron diputados del PAN y algunos del PRD por la madrugada.
Pasada la 1:00 de la mañana, en el PAN surge el elixir mágico: bebidas energizantes, marca Redbull. Vuelvan a tener batería, se ríen: el climax llega cuando entre ellos se presumen sus golpizas.
Claudia Gabriela Caballero, del PAN, se ha quitado sus zapatos y deambula en pantuflas.
Los ánimos comienzan a menguar. La última pelea campal se dio en punto de las 22:30 horas del martes, cuando la diputada panista Angeles Jiménez aseguró haber sido empujada por perredistas. Salió al quite el queretano Francisco Domínguez, uno de los más aguerridos de su bancada, quien en un duelo de patadas voladoras con Octavio Martínez, cayó de espaldas entre un nivel y otro de la tribuna.
Pero ya la noche prometía calma. El ex director del ISSSTE, Benjamín González Roaro, lucía sus pants marca Wilson, eso sí, color azul, del partido al que ahora representa.
Un intento más por el acuerdo se respira. Héctor Larios, coordinador del PAN, y Javier González Garza, del PRD, dialogan 22 minutos en curules contiguas.
Sin acuerdos ambos se retiran: la pernocta en el campamento más vigilado de México es una realidad.
Viene la hora del rancho, la hora en que hay que alimentar al campamento.
Más tarde González Garza robaría cámara al arribar al salón de plenos con sudadera y pantalón de mezclilla, almohada naranja bajo el brazo y sleeping, listo para pernoctar en el campamento.
A las 2:20 de la madrugada, el PAN se hizo de almohadas y cobijas de cuadros.
Las riñas por un centímetro de la tribuna quedan atrás.
Es el último tramo de la madrugada el que escogen diputados del PAN, y otros del PRD, para entonar canciones.
Antes de las 6:00 de la mañana de ayer, los legisladores comenzaron a despertar, con la tribuna tomada por falta de acuerdos políticos.
Algunos hacen bromas y ríen todavía somnolientos. La mayor parte de los diputados se mantienen en sus curules, tapados por cobijas y recargado en almohadas. Están en su trinchera.