El presidente Vicente Fox lanzó duras críticas en contra de los legisladores que protagonizaron una lucha campal en el Congreso de la Unión, y dijo que el “ruido de la democracia” no tiene por qué ser el “ruido de la violencia”.
Consideró que por una “necedad inútil” se ataque a las instituciones nacionales y se “avergüence” a México ante el mundo tratando de impedir la ceremonia de toma de posesión del 1 de diciembre, cuando la mayoría de los mexicanos, dijo, reconoce a Felipe Calderón como Presidente Constitucional de México.
Aseguró que 85% de los habitantes del país rechazan “esa idea antidemocrática de una presidencia, entre comillas, legítima”, y de la que se ostenta Andrés Manuel López Obrador.
En la entrega del Premio Nacional al Voluntariado 2006, último acto oficial de su gobierno dentro de la residencia oficial de Los Pinos, el presidente Fox criticó a los medios de comunicación por dejarse atraer por ese ruido, cuando en México, señaló, existe una inmensa “mayoría silenciosa” que “no andan haciendo borlote” y que trabaja y lucha todos los días por construir un mejor país.
“Se dice que ese es el ruido de la democracia. Aceptémoslo así, pero no tiene por qué ser el ruido de la violencia o el ataque a nuestras instituciones, sobre todo, no tiene que ser el ruido que nos avergüence como lo que pasó ayer (en la Cámara de Diputados)”, dijo el presidente Vicente Fox.
Aprovechó esta ceremonia para hacer una nueva defensa de la Fundación Vamos México, y al respecto aseguró que existe “confusión” en los medios de comunicación y en parte de la opinión pública sobre que esta organización que creó su esposa Marta Sahagún está fondeada con recursos públicos.
“Se ha calumniado a lo largo del sexenio con ideas como esas”, declaró Fox, quien como pocas veces a lo largo de su mandato, se le notó visiblemente emotivo, y en momentos de su discurso con la voz entrecortada.
En ese ánimo aseveró que la mayoría de los mexicanos sí trabajaron en la construcción de un México más fuerte, y dijo que “vamos a llegar muy lejos en el carro de la democracia”.
Antes, María Teresa Alfaro de Calvo, presidenta de la Asociación Mexicana de Voluntarios, dio las gracias por lo realizado a lo largo de su gobierno, principalmente por su templanza “y por haber resistido a las traiciones”.
Los “¡viva Fox!” retumbaron en el salón Adolfo López Mateos, y provenían de los familiares de los hombres y mujeres que recibieron el premio nacional al voluntariado de manos del Presidente de la República.