A solicitud del gobierno estatal, la Policía Federal Preventiva (PFP) trasladó ayer al Centro de Readaptación Social número 4, El Rincón, de Nayarit, a 141 de los detenidos en Oaxaca tras los disturbios del sábado, por considerarlos de alta peligrosidad.La corporación reforzó además su presencia en el estado con el envío de casi mil elementos del Grupo de Operaciones Especiales (Gopes), para realizar patrullajes, cateos y cumplimentar órdenes de aprehensión.
Con los Gopes, el número de elementos de la PFP en la capital oaxaqueña supera los cinco mil, pues otros 4,536 agentes de la dependencia permanecen en la ciudad desde el 27 de octubre.
Sobre el traslado de detenidos, la PFP informó que la reubicación, solicitada por la Secretaría de Protección Ciudadana de Oaxaca, atendió al perfil de alta peligrosidad de los detenidos, 107 hombres y 34 mujeres.
"Estas personas fueron detenidas los días 24 y 25 de noviembre, en cumplimiento a órdenes de aprehensión y en flagrancia por haber participado en actos vandálicos", precisó la dependencia en un comunicado.
Agregó que los detenidos, recluidos inicialmente en los penales de Miahutlán de Porfirio Díaz y de Tlacolula de Matamoros, participaron "en actos vandálicos, incendio de diferentes inmuebles y saqueo de algunos establecimientos comerciales de la zona centro de Oaxaca".
La solicitud de colaboración del gobierno de Oaxaca, explicó, se hizo formalmente al comisionado del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social de la SSP federal, Juan Herrera Marín.
"Por considerar que los detenidos tienen un perfil de alta peligrosidad y debido a que en el Estado no cuentan con las instalaciones carcelarias con las condiciones de seguridad suficientes para su resguardo", destaca el comunicado. Explicó que el cambio de penal se realizó en dos grupos, el primero de 58 personas, 38 hombres y 20 mujeres, y el segundo de 69 hombres y 14 mujeres.