Tras el enfrentamiento del sábado pasado en el estado de Oaxaca, la Policía Federal Preventiva (PFP) comenzó a patrullar la ciudad, con el objetivo de evitar nuevos disturbios y detener a los responsables del choque y los daños causados a edificios del centro histórico.En un comunicado, la dependencia informó que hasta ayer habían sido consignados ante la Procuraduría General de Justicia del estado 152 involucrados en los hechos de antier, a los que responsabilizó de lesionar a cuatro agentes de la corporación y a varios civiles.
Sostuvo que integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y grupos ajenos a la entidad agredieron a los agentes de la corporación con cohetones, bombas molotov, piedras, varillas, petardos y vehículos incendiados.
"La PFP repelió la agresión de que fue objeto e inició desde anoche (sábado) patrullajes en la ciudad para evitar actos contrarios a la ley y detener a los grupos de presuntos responsables que los cometan", dijo.
Agregó que los detenidos, en su mayoría procedentes de otros puntos del estado oaxaqueño, serán puestos a disposición de la autoridad competente para responder por los delitos cometidos.
En este orden, destacó también que se procede a identificar a los demás participantes en el enfrentamiento, para iniciar "los procedimientos legales que tiendan a su detención y enjuiciamiento".
Detalló que durante el choque con elementos de la PFP, los manifestantes causaron daños al Tribunal Superior de Justicia del estado, a oficinas del Poder Judicial Federal, de Relaciones Exteriores, el Teatro Juárez y el Hospital Molina.
También fueron afectados la Asociación de Hoteles y Moteles, el Servicio de Administración Tributaria y la Secretaría de Turismo, mientras el Hotel Camino Real, el restaurante Copal y sucursales de Banamex y Telmex sufrieron daños o resultaron incendiados. "Las acciones vandálicas afectaron severamente a la población de Oaxaca, en particular a inmediaciones del centro histórico", sostuvo la dependencia.