Con 92 años de edad a cuestas, Ana María Villa Torres miró cómo el presidente Vicente Fox se agachó y puso sus manos en los descansabrazos de su silla de ruedas.-¿Qué siente de estar aquí?- preguntó un reportero.
-Mucho frío- dijo sincera Ana María Villa, hija de Francisco Villa, El Centauro del Norte.
Su ahijada, que vive con Ana María y empuja su silla de ruedas, comentaría en cambio:
"Yo creo que hace falta una ceremonia como antes, es algo quecongrega al pueblo, ayuda a la integración de todos los mexicanos. Eso crea pueblo y pertenencia."
En cambio, Diego Zapata, quien heredó el bigote de su padre Emiliano Zapata, opinaría:
"Me parece bien (la ceremonia), adecuada al lugar porque aquí los campesinos no vienen y yodebo estar en todas partes con la finalidad de estar presente en la memoria de mi padre. Está bienhacerla aquí, no se puede invitar a toda la República, no caben."
La frialdad que revelaba el termómetro durante la ceremonia del 96 aniversario de la Revolución Mexicana, obligó a sacar el abrigo y la bufanda al secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, pero también marcó el acto oficial, sin desfile deportivo como antaño.
Pedro Cerisola, secretario de comunicaciones y Transportes, andaba de un lado a otro platicando con sus compañeros, como Eduardo Medina Mora, de Seguridad Pública, al igual que el secretario de Economía, Fernando Canales Clariond, o la titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Xóchitl Gálvez, que tarareaba y movía su cabeza al ritmo de la música revolucionaria.
Con el gesto adusto, Carlos Abascal Carranza, responsable de la política interna, tomó su asiento en la fila de sillas colocadas en la explanada del monumento a Francisco I. Madero, en la residencia oficial de Los Pinos. Ausente el presidente de la mesa directiva del Senado de la República, el priísta Manlio Fabio Beltrones, en su lugar asistió el vicepresidente, Francisco Arroyo.
Ayer el cielo estuvo nublado y el termómetro marcaba cuatro grados centígrados. El presidente Vicente Fox reconoció el aporte a la democracia de mexicanos como José Vasconcelos, el fundador del PAN, Manuel Gómez Morín, el escritor Daniel Cosío Villegas, pero también al fundador del Partido de la Revolución Democrática, Cuauhtémoc Cárdenas, y a un hombre siempre de izquierda, Heberto Castillo.
A los "vivas" a la Revolución pronunciados por el presidente Fox sólo siguieron tímidos ecos entre el público. Susurros apenas de las filas donde estaban los familiares de Pancho Villa y de Emiliano Zapata.
Treinta minutos de fría celebración a la que acudió el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Mariano Azuela.