OAXACA, Oax.- La ausencia de condiciones para permitir la normalización de la vida académica en un clima de seguridad echó ayer abajo el intento del rector de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), Francisco Martínez Neri, de reabrir las instalaciones de ciudad universitaria.
La presencia de grupos porriles y el reporte de una balacera en las instalaciones del campus universitario el lunes dieron los argumentos necesarios a quienes han reclamado a las autoridades universitarias mayores garantías de seguridad a la comunidad de esa casa de estudios, antes de volver a convocarlos a las aulas.
Ayer, todos los accesos a la UABJO volvieron a amanecer cerrados con candados, cadenas y hasta alambres de púas, mientras que los jóvenes que acudieron a sus respectivas facultades para tomar clases o realizar trámites se vieron obligados a regresar a sus casas. Ninguna autoridad informó cuándo se podrían reanudar las labores.
Las calles que rodean el campus universitario mantienen su aspecto de "campo de batalla". La esquina de la avenida Universidad y la calle de Laureles permanece bloqueada con una camioneta pick up repartidora de cilindros de gas que fue volcada.
Sobre la misma avenida Universidad permanecen desde hace más de dos semanas varios camiones volcados y completamente incendiados que han servido como barricadas para impedir el tránsito por la zona.
Reporte del Limeddh
Y mientras la incertidumbre envolvía a la máxima casa de estudios del estado, algunos simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) fueron objeto de detenciones ilegales, según denunció ayer Yésica Sánchez Maya, representante en esta entidad de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh).
Tres jóvenes -uno de ellos menor de edad- fueron detenidos el lunes pasado en sus propios domicilios, en un barrio pobre de esta capital, sin que sus captores se identificaran ni mostraran órdenes de aprehensión ni tampoco informaran a dónde se les conduciría.
Los hermanos Manuel y Ramiro Ruiz Canseco, de 19 y 22 años de edad, respectivamente, y Florentino Martínez Cruz, de 14 años, fueron sacados de sus domicilios con lujo de violencia, y hasta la noche de ayer se desconocían sus paraderos, según reportaron sus madres, Hermelinda Ruiz y Leonor Cruz.
Las dos familias tienen sus casas en la colonia Solidaridad, y los tres jóvenes habían participado en el resguardo de la barricada que la APPO mantiene en el crucero conocido como Cinco Señores, a unos metros de Ciudad Universitaria.
El mismo lunes, Francisco Ruiz Agudo, indígena zapoteco de la región de Miahuatlán, fue detenido mientras transitaba por el parque del Amor. Eran las 16:00 horas, cuando desconocidos lo retuvieron. Tras golpearlo durante varias horas, lo dejaron libre sin haber sido presentado nunca ante una autoridad.
La representante de Limeddh en Oaxaca atribuyó estos hechos a una serie de detenciones selectivas que autoridades encubiertas, o grupos afines al gobierno y no identificados, estarían realizando ahora en represalia contra integrantes o simpatizantes de la APPO.
En conferencia de prensa, Sánchez Maya dio a conocer una lista de 33 personas que han sido detenidas en situaciones muy similares, y como producto del conflicto que vive la entidad. Estas detenciones se cometieron entre el 23 de octubre y hasta el 13 de noviembre. Además, denunció que otras nueve personas permanecen detenidas en diferentes cárceles del estado. Otras 95 han obtenido su libertad en ese lapso.
Los delitos que se les imputan en forma más común son: ataques a las vías generales de comunicación, sedición, asociación delictuosa, resistencia de particulares, conspiración, robo específico, rebelión y amenazas.