El peso político del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) no debe desplazar a la autoridad en la conducción de la política educativa, recomienda un Consejo de Especialistas para la Educación, en un diagnóstico de fin de sexenio en el que plantea que las relaciones entre funcionarios del sector y la organización sindical "se han reducido a confrontaciones periódicas centradas en la negociación salarial".Para la próxima elaboración de políticas públicas vinculadas con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, recomienda que "se debe reconocer el lugar irrenunciable de las autoridades en temas de política educativa". Y expone que debe haber una "relación constructiva" con la organización gremial.
El Consejo de Especialistas para la Educación especifica que el consenso entre los actores del campo educativo puede prevenir que el quehacer en la rama educativa se subordine a los tiempos políticos o los periodos gubernamentales. Y resume que el problema, como ocurre en muchas otras áreas de la República, es de equidad de oportunidades.
Las relaciones con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación se abordan en los temas de la profesionalización de docentes y directivos, la globalidad del sistema educativo y el financiamiento de la educación, de manera principal.
Aunque el consejo fue convocado por el titular de la Secretaría de Educación Pública, Reyes Tamez Guerra, su estudio de la situación imperante sólo es responsabilidad de sus integrantes, entre quienes figuran Enrique Florescano, Gilberto Guevara Niebla, Pablo Latapí, Miguel Limón, Alfonso Rangel Guerra y Fernando Solana.
Los expertos de dicho consejo señalan como una estrategia básica para la calidad de la educación en México la calificación de los maestros, que -indican- no se agota "con la actualización de contenidos puntuales del currículo, sino que implica un esfuerzo mayor para contar con personal con perfiles diferentes".
Subrayan: "Sostenemos que los maestros deben dejar de ser tratados como simples técnicos que ponen en práctica decisiones tomadas en otros lugares".
En lo que enuncian como "gobierno del sistema educativo", explican que hasta hace pocos años era característico que la toma de decisiones estaba en manos del gobierno federal con escasa intervención del Poder Legislativo, de gobernadores o padres de familia.
"La participación del otro gran factor de las decisiones educativas, el magisterio organizado, se daba mediante procesos poco transparentes", plantean los expertos, entre quienes también se encuentran Guillermo Fernández de la Garza, María de Ibarrola Nicolín, Édgar Jiménez Cabrera, Adolfo Martínez Palomo y Felipe Martínez Rizo.
Al momento, "las relaciones entre las autoridades educativas y la organización sindical se han reducido a confrontaciones periódicas centradas en la negociación salarial".
Por ello, "nos parece que un cambio de primera importancia en la conducción del sistema educativo nacional consistirá en transitar a formas de relación diferentes entre autoridades y sindicato, que reconozcan el papel de cada parte".
En esta relación de autoridades con el SNTE, plantean los especialistas, de común acuerdo se pueden buscar mejoras que requiere el sistema educativo nacional, con la mira de estar a la altura de los retos del siglo.
Puntualizan:
"La organización sindical es un interlocutor indispensable en la discusión de los temas educativos, pero se debe reconocer el papel irrenunciable de las autoridades".
Advierten que en ese ejercicio, "el peso de las opiniones de la organización sindical en temas de política educativa deberá sustentarse en la solidez misma de las posturas y no en su peso político".
Reconocen que sin la colaboración del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) no será posible llevar a cabo eficazmente las acciones para enfrentar la desigualdad, por ello resulta un requisito clave la transformación de estas relaciones.
"El reto es encontrar formas de gobierno adecuadas para un organismo grande y complejo como el sistema educativo", que sean, a la vez, eficientes y democráticas, que puedan fijarse objetivos permanentes y ambiciosos, destacan.
El equipo de expertos del consejo se completa con Carlos Muñoz Izquierdo, Roberto Rodríguez Gómez, Pablo Rudomín Zevnovaty, Silvia I. Schmelkes del Valle y Margarita Zorrilla Fierro. El consejo tiene como secretario técnico a Pedro Flores Crespo.
Los integrantes del consejo de especialistas incluyeron en su presentación una mención al hecho del próximo cambio federal, y exponen que con su diagnóstico y recomendaciones "deseamos impulsar la transformación fincada en los logros alcanzados", pues "tan desacertado sería un cambio total de rumbo como un continuismo que no recurra a la experiencia".