OAXACA, Oax.- Al expresar su apoyo incondicional a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), la dirigencia nacional del PRD anunció ayer que radicalizará las medidas de presión a partir de hoy contra el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, para que se separe del cargo, con el cierre de carreteras en el estado."O se está con Ulises o se está con el pueblo de Oaxaca", afirmó Leonel Cota Montaño, presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática, tras reunirse en privado con algunos dirigentes de la APPO en la capital oaxaqueña.
Durante su breve estancia en la ciudad, el dirigente perredista fue increpado por una comensal en el restaurante del hotel ex Hacienda La Noria, quien le dijo "Oaxaca no es la APPO". No fue el único sinsabor que se llevó la dirigencia perredista, pues aunque era su intención acudir a la plenaria del congreso constitutivo de la APPO en el hotel del magisterio, fueron advertidos de que había "un gran riesgo de ser abucheados" por parte de grupos radicales.
Más tarde, tras la reunión con la dirigencia appista, Cota aseguró que su partido no pretende colocarse "ni adelante ni atrás" de ese movimiento oaxaqueño, sino sólo respaldarlo en una lucha que consideró legítima.
Por su parte, la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) continuaba con su congreso constitutivo hasta el cierre de esta edición en medio de fuertes discusiones y jaloneos entre los diferentes grupos internos, quienes trataban de ponerse de acuerdo no sólo en los miembros de la nueva dirigencia permanente, sino desde el método para elegirlos, así como la definición de su plan de acción y su logotipo.
Definen plan de acción
Entre los acuerdos que la plenaria del congreso analizaba, con altas probabilidades de ser aprobados, estaban la realización de una caminata de miembros de la APPO que partiría simultáneamente desde las siete regiones de la entidad hacia la capital del estado, el 20 de noviembre. También harían una gran movilización el 1 de diciembre, si para entonces no ha caído el gobernador Ulises Ruiz, para insistir en esa exigencia ante el nuevo gobierno del presidente Felipe Calderón.
El plan de acción que discutían los más de 870 delegados al congreso incluiría no sólo reinstalar las barricadas en las colonias, sino hacer nuevas barricadas en cada oficina del gobierno del estado.
En cuanto a su estructura interna, la APPO contará con un consejo estatal como órgano de gobierno con 100 integrantes. De éstos, 70 provendrán de las siete regiones -10 por cada una-, mientras que los 30 restantes se distribuirán entre sectores que comprenderán: estudiantil, sindical, obrero, colonias y barricadas, y organizaciones no gubernamentales.
Durante los trabajos del congreso de la APPO no estuvo presente ninguno de los miembros del comité directivo de la sección 22 del magisterio. De hecho, el dirigente de esa sección fue acusado por varios delegados de traición y de haber "vendido" al movimiento.
Un amplio consenso en el congreso fue descartar que la APPO se convierta en un partido político por el momento, pues durante la plenaria hubo reiteradas y fuertes críticas a los partidos políticos, a quienes consideran que han desvirtuado su función institucional. En ese sentido, la declaración de principios de la APPO se orientaba a asumirse como un movimiento plural, antiimperialista, anticapitalista y que buscará espacios de poder popular.
Durante un receso del congreso constitutivo, Flavio Sosa y algunos otros líderes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca se reunieron con Leonel Cota Montaño en un restaurante del centro histórico. También participaron Fernando Belaunzarán, secretario de Formación Política, y Saúl Escobar, secretario de Relaciones Internacionales.
En conferencia de prensa Cota informó que los perredistas llevarán a cabo cierres de carreteras en diferentes regiones del estado, según lo acuerden de manera local los militantes y dirigentes de ese partido para apoyar la demanda de la APPO de la salida inmediata de Ulises Ruiz.
En estas acciones no participarán integrantes de la APPO.
Cota lanzó también una advertencia: "Perredista que acepte un cargo en el gobierno de Ulises Ruiz, quedará automáticamente fuera del partido".
Antes de volver a la ciudad de México, se entrevistaron en privado con el arzobispo de Antequera-Oaxaca, monseñor José Luis Chávez Botello, para intercambiar opiniones sobre el conflicto político y social que vive la entidad desde hace varios meses.