OAXACA, Oax.- El arzobispo de Antequera-Oaxaca, monseñor José Luis Chávez Botello, aseguró durante la homilía dominical que la Iglesia católica se mantendrá neutral en el conflicto político y social que vive la entidad.En la ceremonia religiosa celebrada en la catedral, el jerarca afirmó que el hecho de que se acerque con algunos actores del conflicto, no significa que esté de acuerdo con toda su agenda ni con todo su programa.
En tanto, la secretaria de Asuntos Jurídicos del Consejo Central de Lucha (CCL), Alma Rosa Fernández Aquino, denunció que se avecina una "cacería" contra miembros de este organismo, pues existen ya 100 órdenes de "disposición a personal" contra maestros disidentes de la sección 22.
Tan sólo de la Secundaria Técnica Número 1, donde laboraba Jaime René Calvo Aragón -asesinado en octubre pasado en condiciones no aclaradas todavía- al menos 50 maestros han sido puestos a disposición de personal. Asimismo, la propia Alma Rosa Fernández también ha sido puesta a disposición.
"Los acuerdos firmados con la Secretaría de Gobernación representan un gran retroceso. Lejos de solucionar el conflicto, lo único que han hecho es complicarlo. Han reinstalado en sus cargos a 13 miembros de la sección 22 del SNTE dentro de la estructura administrativa del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y estos son los que están ejecutando a todos los que no apoyaron el movimiento".
"La actitud tan radical de la sección 22 no permitirá el avance educativo en el estado. Se va a estancar el problema en los pleitos políticos y en los ajustes de cuentas contra todos los opositores", auguró.
Mientras tanto, en medio de la polarización social que ha generado este conflicto, el recién creado Consejo Ciudadano Oaxaqueño (CCO) empezó a fracturarse luego de que entre sus filas se detectó gente relacionada con el ex secretario de Gobierno Jorge Franco, que intenta manipular la organización.
Por último, durante su homilía, monseñor Chávez Botello leyó el comunicado que hizo público el sábado sobre la posición de la Iglesia ante el conflicto, y además de reiterar la neutralidad de la Iglesia.