Después de seis años de acuerdos entre la líder del magisterio Elba Esther Gordillo Morales y el gobierno del presidente Vicente Fox, la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) afirma que en los últimos años los resultados de la democracia han sido "magros"; "la política tiene extraviada su misión y el Estado se encuentra cada vez más distante" de las demandas sociales.Las evidencias, dice Elba Esther Gordillo, están ahí: "Dos décadas que el país no genera riqueza; la concentración del ingreso polariza a la sociedad; la pobreza crece consistentemente; la movilidad social proviene únicamente de la economía informal, la delincuencia o la migración", en resumen, la presidenta del SNTE afirma que la "disfuncionalidad social" se expresa en casi cualquier cosa.
Para Elba Esther Gordillo, el actual proyecto nacional "ni expresa lo que buscamos ni cuenta con los consensos necesarios para emprenderlo". Dice que a pesar del relevo de partido en la Presidencia de la República en el año 2000, "aún no emerge un régimen político sustituto".
En un "documento para el análisis" que ha empezado a circular en los estados entre los maestros rumbo al cuarto Congreso Nacional de Educación, al que tuvo acceso EL UNIVERSAL, la líder del sindicato más grande de México e Iberoamérica anticipa que si bien la reforma del Estado se hace indispensable, "no bastará con ella mientras no tengamos un proyecto de nación que cuente con los consensos suficientes y las instituciones necesarias para lograrlo".
Se prevé que este documento sea presentado ante el presidente electo Felipe Calderón Hinojosa.
Gordillo Morales advierte que para construir este trazado de nación debe existir un proyecto educativo que lo haga posible, y de inmediato precisa:
"Es falso que sea el SNTE o todavía peor, sus intereses, los que han impedido, saboteado o condicionado las reformas que la educación nacional requiere". El proyecto educativo "ya no corresponde ni con nuestros problemas ni con nuestras potencialidades".
Después de señalar este agotamiento del sistema, la lideresa afirma que al concluir la administración del presidente Vicente Fox, el sistema educativo "es un aparato obeso, carente de criticidad (sic), alejado del conocimiento y desvinculado de la realidad social que pretende reconocer y transformar".
Al enunciar una decena de recomendaciones sobre lo que el próximo gobierno debe realizar en materia de educación, tales como emprender una "reformulación a fondo" del sistema educativo, que la educación básica debe ser al menos de 15 años; la excelencia también debe exigirse en el nivel universitario; las universidades deben buscar financiamiento en el sistema productivo y no sólo depender del erario público.
Entre otras sugerencias también está impulsar el "compromiso" del sector educativo con la ciencia y la tecnología, que "no burocratizar su ejercicio, ni de complicar todavía más el sistema"; pero en lo que hace énfasis y plantea que requiere tareas de "inmediato" es en culminar con el proceso de federalización.
Argumenta que lo que se creó como una forma para "acercar voluntades, recursos y visiones, se está convirtiendo en cargas excesivas, evasión de responsabilidades y simulación".
Elba Esther Gordillo refiere que se necesita una política de Estado que implique la entrega del financiamiento público a la educación en planes de 10 o 15 años.
Explica que para lograr la reforma al sector educativo, "no se trata sólo de proponernos" una meta más, puesto que -considera- los archivos están plagados de acciones parciales que sólo han hecho aun más complejo el fenómeno, ni de la "firma protocolaria de compromisos que se derrotan en la cotidianidad, sino de un cambio de fondo de nuestra forma de entender la educación, convertirla en el bien público privilegiado capaz de corregir la desigualdad social de manera estructural".