Especialistas en seguridad nacional consideraron que grupos radicales ligados a intereses políticos, en especial al conflicto oaxaqueño, colocaron las bombas en el Tribunal Electoral, en el PRI y un banco, para generar incertidumbre y temor.José Luis Piñeyro, profesor investigador de la UAM y experto en seguridad nacional y Fuerzas Armadas, consideró que los bombazos generan una cortina de humo sobre el caso Oaxaca y fortalece a los grupos que piden el endurecimiento de las acciones en esa entidad.
Dijo que pareciera que se pretende fortalecer un sentimiento de temor con respecto a que el conflicto de Oaxaca pueda salirse de control y extenderse hacia otros estados.
Opinó que existen otro tipo de intereses que no son propios de la guerrilla tradicional.
Alejandro Gertz Manero, ex secretario de Seguridad Pública federal, señaló que las detonaciones buscarían trasladar al DF el conflicto oaxaqueño y presionar a las autoridades.
El ex funcionario dijo que existe la posibilidad de que sea gente vinculada con la APPO. Es una posibilidad, "no tenemos más elementos que la percepción de donde está un problema mayor y la hipótesis de que el problema mayor lo quieran traer al DF.
Erubiel Tirado, coordinador del Diplomado de Seguridad Nacional de la Universidad Iberoamericana, consideró que con esto se busca obstaculizar la solución al conflicto oaxaqueño y que se agudicen las posiciones que busca una salida represiva.
Comentó que la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca está infiltrada por grupos radicales que usan tácticas de "terrorismo político" para crear un ambiente de incertidumbre.
Jorge Chabat, especialista del CIDE, consideró que los grupos radicales están aprovechando este momento de transición para generar inestabilidad, ya que los gobiernos son más vulnerables y se crea un ambiente de inestabilidad.
Llamado de atención
Aunque no descartó que estos grupos estén vinculados con el conflicto oaxaqueño y la lucha postelectoral, el especialista aseguró que el objetivo de estas acciones es llamar la atención, ya que aún creen que la vía armada es la única posibilidad.
Rosa Albina Garavito expresó que "podrían ser acciones de provocación de grupos caciquiles resistentes al cambio democrático, como es el caso de los grupos paramilitares ligados a Ulises Ruiz".
En tanto, Camilo Valenzuela, también ex guerrillero, expresó que la intención es "remover más el río y generar incertidumbre entre la población".
Gustavo Hirales, ex integrante de la Liga Comunista 23 de Septiembre, y Mario Rechy Montiel, ex militante de la Liga Comunista Espartaco, consideraron que los bombazos son la expresión de grupos inconformes con el tratamiento del gobierno federal a conflictos como el de Oaxaca.
Otro ex guerrillero de la Liga Comunista 23 de Septiembre, Mario Ramírez, dijo que en la actual coyuntura debe prevalecer el diálogo para resolver los conflictos y dichas acciones sólo provocan el rechazo de la gente.
(Con información Alberto Morales, Claudia Castro, Noemí Gutiérrez y LuzGonzález)