La política educativa en México quedó definida para los próximos siete a 10 años con el acuerdo entre Elba Esther Gordillo Morales, presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), y el gobierno del presidente Vicente Fox, advirtió Carlos Mancera ex subsecretario de Planeación y Coordinación de esa dependencia hasta el año 2001.La entrega de 41 mil millones de pesos para la rezonificación de los maestros ha comprometido el presupuesto de la Secretaría de Educación Pública, de manera que la administración del presidente electo, Felipe Calderón, gastará sólo los escasos recursos que hay para la educación en la nivelación salarial de los maestros sin impacto en la calidad, ante la ausencia de un compromiso con el sindicato en ese sentido, remarcó Mancera.
Durante la conferencia "Educación en México: retos para la política educativa", organizado por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) como parte del 30 aniversario de la Maestría en Administración y Políticas y Públicas, el ex funcionario de la dependencia propuso que una manera de acabar con las "concesiones" de la autoridad al SNTE -que en la actual administración se reflejó en dádivas salariales y de prestaciones- es involucrar al Congreso de la Unión en la definición de reglas claras para asuntos como la contratación de maestros, directores y supervisores.
Dijo que el cambio en el gobierno federal puede ser el momento para "dedicar energía y capital político a aspectos fundamentales en el funcionamiento del sistema educativo y que lo afectan en todo".
El asesor y evaluador de programas educativos de la SEP explicó que mientras en el sistema educativo perdure esa "relación dura" en la forma en que actúan el sindicato y los maestros, será muy difícil lograr cambios de calidad; "para ganar -incluso- márgenes de gobernabilidad hay que quitar eso".
En la misma mesa de discusión y análisis, Lucrecia Santibáñez, investigadora del CIDE, afirmó que con la administración foxista "hubo una entrega total al sindicato".