Son imágenes del desorden social en las calles de la colonia Calicanto, cercana al municipio de Santa Lucía del Camino, en el estado de Oaxaca. Disparos al aire, denuncias, gente que corre con el rostro semioculto, fuego, columnas de humo, desesperación y tensión, más disparos...Es justo el instante en que el camarógrafo estadounidense Bradley Roland Will sufrió y filmó su muerte.
Indymedia, colectivo de medios independientes, empresa para la que trabajó, difundió a través de internet el video que testifica los últimos 16 minutos con 32 segundos de grabación con trabajo periodístico que Brad Will realizó, y en el que se aprecia el momento en que recibe un disparo.
Video que capta un enfrentamiento entre ciudadanos y paramilitares, a raíz del rechazo que la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y miembros de la Sección 22 del SNTE han expresado del gobierno de Ulises Ruiz Ortiz, y de quien exigen su renuncia.
Cinta póstuma de Brad Will, editada por Mal de Ojo, que filma cinco testimonios y una trifulca.
"Yo quiero que el Presidente de la República le diga a Ulises ´firmas y te vas´... que firme su renuncia y que se vaya, porque es él el que tiene secuestrada la ciudad", le confiesa un oaxaqueño en bicicleta.
Enseguida, la narración de los ataques que sufrió la radiodifusora que transmite para la APPO desde la Facultad de Derecho.
Le platica una señora: "Estoy aquí porque hay que proteger a la radio, porque soy ciudadana". Y afirma: "(Ulises Ruiz) ya para nosotros no gobierna. Yo digo que este señor está enfermo mentalmente".
Un joven con visera negra y mochila al hombro afirma:
"Un grupo de paramilitares armados, priístas junto con policías vinieron a balacear la barricada de Calicanto, la número tres".
Finalmente, una mujer con audífonos le asegura:
"Son priístas que les pagan 300 pesos diarios para venir a golpearnos". "No somos maestros, somos pueblo. Luchamos por nuestros derechos... ".
Enseguida, fuego sobre el asfalto y comienza la revuelta que termina con su vida.
Todavía treinta segundos después de recibir el disparo en el tórax, su cámara continuó grabando. Filmó la ayuda que manifestantes le ofrecieron.
Al final, ocho disparos al aire y la cámara de Bradley Will en fijo, sobre el suelo.