Líderes religiosos, empresarios y partidos políticos respaldaron la entrada de la Policía Federal Preventiva (PFP) en Oaxaca para restablecer el orden público en la entidad que no se obtuvo por la vía del diálogo.Norberto Rivera, cardenal y arzobispo primado de México, aseguró que el uso la fuerza pública en Oaxaca es necesaria: "Finalmente para eso tiene el gobierno la fuerza pública, debe hacer valer los derechos de los ciudadanos, no es para reprimir ni para aplastar un pueblo", expresó en la catedral metropolitana en la ciudad de México.
En Monterrey, los empresarios Federico Sada González, presidente y director general de Vitro; Claudio X González, presidente del Consejo de Administración de Kimberly Clark de México, y Luis Peña, director de Banorte, aplaudieron la intervención, "aunque tardía", de la PFP, lo cual permitirá retomar el diálogo y generar un ambiente de mayor tranquilidad.
"El hecho de que los maestros empezaran a soldar las puertas de los colegios fue la última gota que derramó el vaso, ya que es algo que no podemos permitir en este país, no podemos impedir que nuestros hijos no tengan educación. La intervención fue tardía", subrayó el empresario Claudio X. González.
En la ciudad de México, Guadalupe Acosta Naranjo, secretario general del PRD, declaró que se dio el apoyo al ingreso de la Policía Federal Preventiva al centro de Oaxaca sin actos represivos, pero también se pide un pronunciamiento del gobierno federal en demanda de la renuncia del gobernador de la entidad, Ulises Ruiz.
Mientras, la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) planteó que en Oaxaca aún hay tiempo para construir una salida política digna, inmediata, pacífica y concertada, a pesar del despliegue policiaco en la entidad.
Por otro parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) deploró los hechos de violencia registrados en Oaxaca, donde reforzó la presencia que mantenía en la capital y zonas aledañas con el envío de 18 servidores públicos, entre visitadores adjuntos y peritos médicos, y reiteró su posición en favor del diálogo.
La Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT) condenó la violencia registrada este fin de semana en Oaxaca, y advirtió que un primer paso para la solución del conflicto es la salida del gobernador Ulises Ruiz.
El presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), José Guadalupe Martín Rábago, aseguró que "no se trata de entrar a poner violencia, sino a poner orden, se trata de conseguir que se den condiciones para establecer un verdadero diálogo en un ambiente responsable".
En León, Guanajuato, Martín Rábago dijo que el sábado la Secretaría de Gobernación le informó a la CEM la decisión de ingresar a Oaxaca con la PFP, y les aclaró que los elementos federales estarían acompañados por ministerios públicos y representantes de derechos humanos para evitar cualquier tipo de desmanes.
En Juchitán, el obispo emérito Arturo Lona Reyes consideró que Oaxaca sigue convertido "en un polvorín, en el caldo de cultivo de la violencia que debe ser desterrado con la ayuda económica de la Federación y el respaldo político de los actores sociales".
(Con información de María de la Luz González, Francisco Reséndiz, Jorge Teherán, Xóchitl Álvarez, Alberto López, Fernando Pedrero)