La sección 22 del magisterio oaxaqueño se solidarizó con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y con los ciudadanos del estado que salieron ayer a las calles a detener, sin enfrentamientos graves, la entrada de la Policía Federal Preventiva (PFP) al centro de la ciudad.
Los líderes de la APPO, Flavio Sosa, y de la sección 22, Enrique Rueda, confirmaron que sí se había agendado una reunión ayer con el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, misma que fue cancelada de última hora sin explicación alguna.
Y a pesar de que la PFP sí entró a la ciudad de Oaxaca, ayer las instalaciones de Gobernación estuvieron vacías, incluyendo la zona de oficinas de los subsecretarios y del titular.
En entrevista, Rueda Pacheco rechazó y condenó la entrada de las fuerzas federales al estado, sobre todo cuando ésta se dio sobre la negativa de la APPO y del magisterio, que en todo momento buscaron una salida directa a sus requerimientos sin riesgos de violencia o enfrentamientos.
Según un comunicado se la sección 22, entre los acuerdos con Gobernación está que se cancelen definitivamente las órdenes de aprehensión y averiguaciones previas, se garantice la seguridad de los maestros en el regreso a clases, se pague en tres fechas las siete quincenas caídas y se constituya un fideicomiso de 5 millones de pesos para los familiares de los maestros muertos.
"Compañeros, en estos momentos difíciles, es imperativo mantener la unidad del movimiento democrático magisterial oaxaqueño en torno a los principios rectores como garantía única para consolidar lo conquistado a lo largo de 26 años de lucha", apunta el documento en su párrafo final.
Sin embargo, Rueda Pacheco reconoció que el regreso a clases de este lunes no podrá ser total "porque tenemos problemas (...) hay escuelas quemadas y debemos esperar a que liberen a nuestros compañeros presos".