Diputados federales y senadores coincidieron en que deben trabajar más y conseguir acuerdos en favor de la ciudadanía, con el fin de revertir la imagen negativa que la población tiene de ellos.
Sin embargo, para algunos legisladores esa imagen es histórica y no será fácil de mejorar.
Laura Sour Vargas, coordinadora del Programa de Presupuesto y Gasto Público del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), se refirió a la encuesta de EL UNIVERSAL y coincidió en que existe opacidad en el trabajo de ambas cámaras del Congreso.
"Si hoy por hoy queremos saber qué hicieron con el dinero, qué proyectos realizaron, pues no tienen ellos la obligación de informarnos, entonces creo que eso es importante que se sepa".
La encuesta de EL UNIVERSAL, dijo, arroja la necesidad de reformas: igualar los requerimientos de transparencia a nivel municipal, estatal y federal, y por otro lado que la transparencia se eleve a nivel constitucional y con ello sea obligatoria.
Obdulio Ávila, diputado federal del PAN, aceptó que la ciudadanía no está satisfecha con sus legisladores y existe la impresión de que son un gasto excesivo y poco productivo para el país.
Pablo Gómez, senador del PRD, consideró que la ciudadanía en general no conoce los mecanismos de control del presupuesto y las auditorías que se llevan a cabo en los órganos legislativos. El Congreso seguirá recibiendo las peores calificaciones y nunca cambiará, pues se trata de un "fenómeno mundial".
Elizabeth Morales, diputada federal por el PRI, coincidió en que existe una visión histórica negativa hacia los legisladores, y ante ello es difícil revertirla.
La senadora del PAN Judith Díaz opinó que es urgente llegar a acuerdos para cambiar esa tendencia, pues sin éstos no se reflejan resultados concretos. "Insisto en que se debe trabajar para darle resultados a la gente, para ver si hay cambio", dijo y reconoció que todavía falta en materia de transparencia y los excesos en los recursos en el Congreso de la Unión.
Juan N. Guerra, diputado federal del PRD, consideró que todavía se tiene una imagen de los legisladores de "levantadedos" y se volvió una costumbre criticar al Congreso y sus legisladores. "Es como llover sobre mojado".