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| Plantean reformar ley para conservar boletas electorales Ex consejeros opinan que se daría transparencia a resultado comicial
Jorge Herrera "La experiencia del 2 de julio nos debe llevar a reformar la ley para romper el secreto, a fin de dar transparencia y objetividad sobre el resultado de la elección. Para qué tropezar sobre la misma piedra dos veces", consideró el ex consejero del IFE Merino Huerta, quien dijo que la vigencia de la ley obliga a su cumplimiento, aunque recordó que en el año electoral 2000, como en el 2003, las papeletas electorales se destruyeron a finales de año. "Las boletas electorales son, ahora, un documento histórico que podría despejar las sospechas sobre la elección presidencial de Felipe Calderón". "El IFE debería reconsiderar y permitir el acceso de cientos de personas a las boletas", planteó Huchim May, ex consejero del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF). Consejeros electorales del IFE comentaron a este diario que será en octubre cuando se someta al Consejo General del IFE el acuerdo por el cual se determinará la fecha y el método para la destrucción de la papelería electoral de la elección del 2 de julio, en especial las boletas electorales y las actas de escrutinio y cómputo. El acuerdo también contemplará, informaron, la propuesta para que se realice un estudio o investigación que permita definir el tipo o perfil del elector que sufragó en esos comicios, es decir, saber el interés ciudadano por género y edad sobre la elección. Tras la elección intermedia de diputados federales de 1997, el Consejo General del IFE planteó la realización de un estudio, con base en la revisión de las boletas y documentación electoral, pero fue impugnado por el PRI ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), el cual prohibió el proyecto y fijó plazo para la destrucción de toda la paquetería comicial. Mauricio Merino Huerta, consejero electoral del IFE en ese periodo, recordó el episodio que se definió en resolución del TEPJF el 18 de marzo de 1998. Aunque también mencionó que para la elección de diputados federales en 2003 se acordó un nuevo estudio, pero sólo con base en la información de las actas de escrutinio y cómputo, el cual contó con el respaldo unánime de los representantes partidistas. El 18 de marzo de 1998, el Tribunal electoral estableció en su resolución SUP-RAP-004/98 la argumentación por la cual se prohibía al IFE el estudio de género y edad con base en boletas y listas nominales: "Es evidente que los datos proporcionados a las personas que habrían de realizar los estudios de mérito, claramente les permitirían reconocer a cada uno de los electores contenidos en la lista nominal... Por lo mismo, la publicidad en comentario entrañaría la revelación de datos que fueron proporcionados directamente por los ciudadanos, bajo el amparo del principio de confidencialidad... lo que traería como consecuencia transgredir, tanto del apuntado principio de confidencialidad como el relativo al secreto del voto. "Se ordena la destrucción de la documentación electoral regulada en la parte del acuerdo que subsistió, la cual debe abarcar la totalidad de los paquetes electorales resguardados en las juntas distritales ejecutivas, así como aquellos cuya selección se realizó para efecto de verificar estudios e investigaciones a la documentación en ellos contenida... incluyendo las bases de datos, cualquier elemento, información o documento, que de aquellos se pudiere haber obtenido... dentro de los 30 días posteriores al 23 de febrero del año actual". 440 toneladas de boletas Ahora, tras la calificación presidencial, el Instituto Federal Electoral (IFE) instruirá a la destrucción, en noviembre-diciembre de este año, de las 221 millones 630 mil 844 boletas impresas para la elección de presidente, senadores y diputados federales del pasado 2 de julio. El artículo 254 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) establece que los consejos distritales conservarán una copia de todas las actas y documentación de los cómputos, y concluido el proceso electoral se procederá a su destrucción. A principios de marzo, Talleres Gráficos de México procedió a la impresión de 221 millones 630 mil 844 boletas para las elecciones de presidente, senadores y diputados federales correspondientes al 2 de julio. En el mes de abril entregó al IFE la cantidad de 72 millones 114 mil 414 boletas, sólo para la elección presidencial, de las cuales alrededor de 42 millones fueron finalmente depositadas en las urnas y contabilizadas. Si se colocaran sobre una báscula las 42 millones de boletas presidenciales utilizadas, su peso sería de aproximadamente 256 toneladas, lo anterior al considerar que las 72.1 millones de papeletas proporcionadas al IFE para ese propósito tuvieron un peso de 440 toneladas, como se dio a conocer al momento de la entrega.
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